lunes, 31 de agosto de 2020

Sin palabras

Me adentro en tu boca en busca del silencio.
Agujero húmedo por donde resbala el miedo,
busco la latitud de las frases que no sean isla,
náufrago de tus ideas me escondo en el soportal
de tus concavidades, intuyendo el eco, el latido,
todo lo que habla en ti por dentro. Tú, la larga
memoria en hilos bajo la tráquea como un almacén
sin fondo, el simulacro de una oración que se escapa
con tu aliento hacia el oído blanco, inocente, que soy yo.
En tu corazón está la verdad, pero tu verdad no vocaliza,
tu verdad es pétrea como el poro del granito, no emerge
ni habla, no vibra ni entona, no susurra ni grita, y yo
que me lanzo al abismo, en la negra grieta donde
el lenguaje aún no existe, solo el cuerpo, la pasión,
lo físico como un estallido mudo, sin palabras,
igual que los astros cuando iluminan la noche.




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