Mi perfil es un río que no cesa, mis ojos
una sombra sin color, hay en mi piel muchas
pieles sepultadas que apenas consigo ver, un
palimpsesto de carne fláccida en la superficie
del azogue llama, inútilmente, al niño que fui,
pronto seré calavera sin perfil, sin ojos, sin piel, sin
carne, y sin el peso atroz, que provoca en mí, la nostalgia.
