jueves, 30 de julio de 2026

Noche de invierno en la Plaza de María Pita(A Coruña)

 

Tu único habitante un rayo luna, en las galerías el sueño de las olas,

el edificio de tres globos con sus escamas ocres, sus cariátides

sin dosel, sus columnas de acanto, las ventanas como un faro

negro en la noche, la lluvia que atraviesa el haz de las farolas

y muge con el aire vivo de la madrugada, la heroína que defiende

la llanura del mar, que se enfrenta al galeón con el grito y el arma

que brotan de su corazón libre, los arcos en silencio, sin el eco

de la multitud, un olor a sal añeja, a fauna insomne, los ojos que miran

ocultos tras los vidrios cómo golpea el invierno las losas centenarias,

y mi nostalgia de verte pasar en los días de la luz camino de tu casa,

junto a la iglesia y el parque donde los árboles dan sombra a mis sueños.

miércoles, 29 de julio de 2026

Se hace largo el camino

 

No puedo echar la vista atrás, es tanta la lejanía,

tantas huellas que el polvo cubrió, tantos los rostros

que ya no están, tan largo el viaje final entre la bruma

que solo me permite ver lo próximo, ya no nítido el horizonte

que, quizá siempre fue una imagen irreal, ningún haz,

pesan los segundos que han perdido sus alas, la canción

de la vida repite un eco en mi boca que nadie oye, los pies

responden mecánicamente a un compás antiguo, los cubre

el óxido de un pasado que no guarda el tesoro de la juventud,

en los ojos la veladura, el celaje, la celosía de los recuerdos

donde mi alma pervive bajo la inútil sombra de un árbol sin hojas;

todo muda, todo prosigue, como una flecha lanzada

al infinito su órbita de la que pronto no seré pasajero,

todo está aquí, la luz, el silencio, las flores del azar,

y yo que no busco en la clepsidra ser el agua que

contempla, inagotable, el suicidio del tiempo.

martes, 28 de julio de 2026

Amor tibio

 

Tu dedo pulgar

cubre la luna llena.


Mis ojos solo ven un halo de claridad

en el contorno de tus dos falanges.


Así es tu amor

como un eclipse

que ensombrece

la más

clara

luz.


lunes, 27 de julio de 2026

Lo que no hice

 

Aún espera, como un remanso, que agite el agua. Y me dice, ven, porque es semilla que no floreció. Y me dice todavía puedes, estoy aquí, a tu sombra, en el lado oscuro, en la fantasía, en el sueño, en el otro yo que te invita a ser. En la cruz de la memoria solo existe lo ido, no la fugaz idea evanescente, sí la vivencia, las huellas que un día yo marqué en la piel del tiempo. En cada segundo hay una elección implícita que abandona a su suerte no nacida el caudal invisible que se verterá en otro río, por eso mi sangre lleva en su interior la cicatriz de lo que hice, indeleble como un fósil en el mar de los latidos.


domingo, 26 de julio de 2026

La alegría

 

La llamo siempre pero es caprichosa,

se presenta sin avisar con ese rostro infantil

y ese cuerpo que baila en medio de las sombras

para que brote en mí la paz que el corazón festeja

con latidos que galopan sin pudor entre la espesura

de la sangre dolida.


Los lobos del desencanto la acechan, los tristes días

son un ejército que sitia su canto, pero que no consigue apagar

la música que surge de lo hondo y que acompaña al festival de la luz.


Así llega y así se va, en un estallido agota sus fuerzas

como fuegos artificiales en la plenitud de la noche;

y después, se oculta.




sábado, 25 de julio de 2026

Ciudad de invierno que habitas el cauce de mis venas

 

De pronto amaneces sol, con la luz tan clara del verano

y yo pienso que no eres tú, bajo mis párpados sigues gris,

derramada en lluvia, con el hastío secular que en los edificios

se transforma en metáforas de nieve, con el frío húmedo

que en mi carne aterida deja constelaciones azules como

ramificaciones de un manantial que transita por los recovecos

más íntimos de mi ser creando surcos de paredes mudas,

sin una voz que responda a su fluir de agua casi retenida

por el cauce que se multiplica en frágiles cristales de hielo,

flores de escarcha que decoran el líquido paso, ya no es rojo

el frenesí sanguíneo, un haz de blancura surge de mis venas

abiertas a la luz donde habitas tú en la espiral de un invierno

que no consiente que llegue a mí el sol amarillo del estío.


viernes, 24 de julio de 2026

Hermana melancolía

 

Hablas tan lento, gimes, susurras, a menudo te retiras

si la alegría llega con las voces del éxtasis en corro

festivo, y eres lágrima y eres la flor de una tristeza

que viste tus horas con pétalos caídos junto al árbol

que regaste con los sueños más caducos, recurres sin 

fin al pasado como quien visita la vieja casa de la infancia,

piensas en los amores idos, en las personas que ya no están

y que tanto has querido, no ves en el futuro un horizonte

en el que el color resplandezca con la luz que emana

de una juventud ya marchita, tu raíz es oscura y tiñe

de silencio los días, para ti vivir no es un don sino una

carga que hay que llevar con la dignidad propia del 

que fue derrotado por la sed inclemente de la fiel tristeza.