sábado, 25 de abril de 2026

Como un imbécil

 

Todo un clásico para una cita: película romántica

y después un buen restaurante en el centro.



Ella y su vestido rojo, su carmín, su rímel

y esos pechos que se insinúan bajo la ropa.



Yo con mi americana,

mi camisa azul y mis chinos

-el colmo de la originalidad-.



De cena unos entrantes para compartir.



Después, carne-yo-,

pescado-mi pareja-.



De postre, los dos, tiramisú.



Un rioja gran reserva para acompañar.



¡Perdonad, que no cite la literatura de la carta!



Esas miradas, esos guiños, esas sonrisas,

y un leve roce de las manos...



En total doscientos euros

que pagué yo,

naturalmente.



Al salir me dice subiéndose al primer taxi que pilló:

disculpa pero llego tarde a una despedida de soltera.



Y allí me quedé yo, como un imbécil, junto a la boca del metro.





























viernes, 24 de abril de 2026

Metáfora del existir

 

En la curva del ánfora

o en el vientre de la crátera

un dibujo en negro.



Es de un felino en el acto de cazar.



No adivino su presa,

tal vez se trate de un animal

que huye y nadie ve.



Si el ánfora o la crátera

fueran un espejo

que me reflejara,

la víctima sería yo,

incapaz de huir

ante mi suerte.

jueves, 23 de abril de 2026

Unos momentos de contemplación

 

Entrechocan sus alas y picos

en combate voraz.


Sólo por unos restos de pan duro.


Parece que para ellas

no hubiera mañana

ni día venidero.


Alguna sangra, alguna se encrespa,

alguna huye, alguna agrede...


Todas buscan una única cosa:

el mejor de los pedazos.


Nada las sacia,

ni las detiene

en su salvaje rito.


Hay tanto de humano en ellas

que al mirarlas

yo también

me siento

paloma.













Némesis

 

La luz cenital sobre mí

y yo

que solo consigo

ser sombra.



miércoles, 22 de abril de 2026

Paisaje de río

 


Un silencio de pizarra acoge la quietud del río

y es un rostro ajado el perfil de las laderas,

la piel pétrea y el fruto de la vid como zarcillos

de un verde en flor, esta luz gris de nube velada

posa en la frondosidad de los árboles una lengua cálida,

apenas el aire mueve las ramas del chopo, del castaño,

del abedul, del laurel y de algún olivo secular,

la crin del sarmiento que recorta un viticultor

mientras recorre el bancal, el milano que busca

el azul entre la lluvia finísima, el agua casi azabache,

nuestro navío que sortea hojas y troncos con su ritmo

de cetáceo afónico, y aún los ecos del motete

bajo la parra monástica, en el cañón vestigios

de la labor que madura con lentitud como la tez

liquida de este río impasible y en su fluir sereno.





















lunes, 20 de abril de 2026

Tu apariencia

 

Te prefiero en carne viva, sin ningún abalorio,

pura en tu sentir, un alma que no esconde

bajo las palabras un vislumbre de falsedad,

ausente de ornatos, sin el carmín que maquille

tu boca, ni el vestido que oculte tu frágil cuerpo,

sin la voz que finge para seducir al amado,

sin la riqueza artificial del que idolatra el oro

ni el egoísmo que mutila la razón que nos une,

solo tú, casi salvaje en la jungla de mi ser

tras el amparo de este oasis que te acoge.



sábado, 18 de abril de 2026

Toda tú eres candor

 

Nace en ti la palabra sin el peso que corrompe el sentir.


Toda tú cristal puro que en tu desnudez muestras la virginidad

de un corazón que sufre ante el dolor mío.


Tu índice vaga por mi rostro, en la comisura de tu boca

hay cisnes blancos, en los iris el agua de una lágrima vela el azul.


Jamás hieren tus verdades porque en el ventanal de la inocencia

no hay espadas de luz sino una sombra que cobija el ardor mi duelo.


Juegas con las flores de un jardín que nunca está mustio.


Sonríes igual que una niña aunque los años 

ya dibujan ríos secos en tu piel.


Eres un soplo de aire tibio que refresca la noche

en que antes de conocerte yo vivía.