La verdad azul
martes, 6 de octubre de 2026
Le pregunto a mi cuerpo
Buceando en el espejo
Me voy a desdoblar en un yo que habita el pozo
de su vientre, voy a cumplir con la oración
que en el interior del azogue aún repite la letanía
de la infancia, vuelvo a la mirada que dejé antaño
en su lisa piel, retorno a la imagen que murió
en un atardecer sin luz en mi habitación de niño,
recuperaré la ropa con que cumplí los diecisiete,
el llanto que no pude reprimir y que mojó su luna
con lágrimas de invierno, el misterio de la metamorfosis
en el perfil, en el rostro, en la sombra que dejó
de estar viva cada vez que me perdí en su regazo.
lunes, 5 de octubre de 2026
Dolor
Duelen las letras que no escribí,
no son semilla, no son raíz,
son aborto de luz
en lo profundo del silencio.
domingo, 4 de octubre de 2026
La lentitud
Esa demora suspendida en el aire como una pluma
que espera la sed del viento, ese candil en cuyo vientre
la luz no se acaba en un instante sino que pervive en los días
con la placidez que se deleita en derramar poco a poco
su savia de coral dorado sobre una habitación oscura,
esa pasividad con que caen las hojas de un árbol al nacer
octubre hasta sucumbir en el limo como pájaros yertos,
ese devenir de la clepsidra que gotea eternidad en un vidrio
ante los ojos del infantil presente, esa nube que anclada
en el azul por un momento deja de ser navío, la lentitud
con que la vida me roza, antes de que asomen, el fin y la nada.
sábado, 3 de octubre de 2026
El derecho a una vivienda digna
Nos llaman perroflautas, vagos, getas.
Soy un “joven” de treinta años, universitario, con dos máster.
Gano mil doscientos euros por treinta y ocho horas semanales
a tiempo parcial(en realidad son cuarenta y ocho
aunque solo me paguen por treinta y ocho).
No diré en qué trabajo porque podría hablar
de muchos trabajos precarios en la misma situación que el mío.
Por el alquiler de una habitación de once metros cuadrados
setecientos euros mas gastos comunes de luz, agua, internet..
Nos dicen “ahorra como hicimos nosotros”.
Ya nos gustaría...
Siento que me chupan la sangre y la vida.
Siento que para mí no hay futuro.
Siento que los políticos no me representan
y que sirven a otros intereses...
Siento que la avaricia y la explotación reinan.
Me duele ver como a ancianos que pagan religiosamente
sus alquileres los echan a la calle los fondos buitre.
Y aquí seguimos, a la intemperie,
reclamando nuestro derecho
a vivir dignamente.
Espero que nos entiendan
y si no
dará igual
porque por fin hemos dicho
ya basta.
*No pretendo crear polémica con este humilde poema, solo constatar una realidad que a mi modo de ver es injusta.
viernes, 2 de octubre de 2026
De cómo llega el amor
Su no previsto umbral fue la mirada que abrió
la puerta al ensueño, probé su arquitectura
con el tacto, con el gusto que en mi boca
dejó tu boca, olí su esencia en la piel
amante mientras gemía el deseo dando
voz a la pasión con sílabas de ardor;
fue inútil resistirse a su imperio, y lo vi
lo toqué, lo gusté, lo percibí, lo olfateé,
en definitiva se hizo uno con todo mi cuerpo.
El cielo de las casas vacías
Ven al cielo de la casas vacías, ni sombra
de tu paso por las paredes, ninguna voz
resuena en los pasillos, nadie vendrá
a limpiar las habitaciones con la luz
del alba, ni se oirá por la noche la risa
de los ángeles; así es cómo de tu corazón
nacieron la rosas sin ayer del olvido.