lunes, 20 de julio de 2026

Sigues esperando la lluvia

 

Y si vuelve a la memoria toda la sed perdida

qué parpadeo dejará en mi nombre aquella luz

que retorna a las calles de nuevo vivas.


Luce la lluvia sus flecos que lavan la sombría piedad del granito;

voy adonde la música inventa círculos, al ágora que bendice

las palabras que nos dijimos tras el cruel insomnio.


Aquella noche fue una isla sin el océano que aleja los cuerpos

como ramales de un árbol que perece bajo la sola luz

del candil que yace en un rincón sin ningún ojo

que reciba ya su artificial cabellera de ámbar.


Te ves en los charcos con la faz que huye igual que una risa

entre los ecos de la penumbra, piensas que hubo playas

con olas de satén en tus orillas de sal virgen.


Das testimonio de un farol sin la llama de los leones

en las hebras caoba que de pronto encanecen como flores de metal.


Y sigues esperando la lluvia bajo los pórticos del azar

con tus alas verdes, en los pómulos el hambre del futuro,

en los dedos las sortijas de cristal roto, en tu espalda

las agujas que indican la dirección a la que te conduce el olvido.

Nadadora

Siempre pensé que en tu espalda morirían olas.

Acostúmbrame al insomnio de una luz ambigua,
y a los grandes carteles, porque mi delirio es una autopista
que recorre esquinas, y ama el verde imaginado de los cielos.

Mientras tu sonrisa trataba de esconder el pliegue de tus senos
-la gruta de un sueño-, aquel mito(pues era un mito el acantilado
blanco en la memoria)volvía a pegarse a tus arenas,
y fue como regresar a tu cuerpo sin heridas
verte a contraluz, en el océano manso
nadar sobre espejos.

domingo, 19 de julio de 2026

Lo que sucede

 

Fruto de las horas lo que sucede llega

sin la memoria vivida, y es el renuevo

una semilla que vio la luz y al instante

descubre la sombra que oculta su efímero

existir, sin previsión el azar nos viste

con galas de sueño, sin demora los círculos

se superponen para cesar en la orilla su tránsito fugaz; 

nos defrauda el color que preveíamos completamente 

azul, y es también rojo como el día que nace al alba 

y concluirá con el ocaso que precede a la noche.

sábado, 18 de julio de 2026

Verano

 

Ahora descríbeme cómo incendia la luz el paisaje,

el calor y el color son uno, barcos en el horizonte

de un mar azul y gris, el sol descubre el nido de la piel

en la humana pasión de mostrar los cuerpos al frenesí

de la vida, zumban los mosquitos al atardecer,

la tarde no termina de morir, ni el frío forma ya

flores de hielo en los caños de las fuentes.

viernes, 17 de julio de 2026

La inútil búsqueda

 

Busco la palabra niña, el verbo que haga del corazón

un hogar vivo, la sintaxis donde la lágrima se junte con

la ardorosa pasión que alimenta las raíces de la ternura,

el mágico flujo que sobrevive al desliz de los adjetivos

aparentemente inconexos, el artificio que construye

redondas esferas en los vértices de un papel en blanco,

la flor inédita que brote de lo mas hondo del léxico febril;

busco sin encontrar en el poema a su diosa madre, la poesía.

jueves, 16 de julio de 2026

La dura convivencia

 

Te vas sin decir nada.


A cualquier hora.


A la vuelta ni un saludo.


El silencio es para ti un don.


Hablar, ¿de qué?

murmuraste, incómodo,

la última vez

que abriste la boca.


Sin interlocutores

me dirijo al espejo,

al ficus del salón

y continuamente al gato

que maúlla protestas

contra mí

en su incomprensible

idioma.


La verdad es que cada día

se me hace más difícil

convivir

con mi otro

yo.


miércoles, 15 de julio de 2026

Tu destino

 

Sí, el mar era tuyo, como lo era el triste viento

de la tarde, por la ciudad las plazas sin infancia,

en sombra de tenue luz, con bancos de forja,

los trinos del agua en surtidores de hierro,

los pájaros inmóviles, mudos en las ramas

tupidas, el sol en el árbol con su tapiz brillante,

el aire salino que se vierte con su aura de fina ola

en tu rostro de alba palidez te vestían con el oropel

tardío del crepúsculo, pero ni el mar, ni el viento

ni la plaza que con amor te vestía cambiaron tu destino

que es idéntico a la luz que fulge a la vez que ya

es sombra al instante inmediato en que sucede.