jueves, 20 de agosto de 2026

El auto, tú y agosto

 

A la velocidad de mil kilómetros surca el deseo los paisajes

que soñamos, calla agosto mientras el sol guía al caparazón

gris donde medio desnudos con el sudor naciente que vela

los cuerpos ya no somos más que un pálpito que asume

su don de fértil ansia bajo las olas del éxtasis; se abren

las pancartas de un río que nos dirige a un sur de cal

y frutos rojos, y en tu frente la senda del agua es un lago

sin orillas que cae por los surcos de la piel igual que un riego

de paz cae por la alegría de vivir; un soliloquio de cigarras

muere en la luna del automóvil, yacen los árboles del estío

con el velo del polvo en la desnuda corteza y un pájaro

te nombra bajo el azul de la distancia que se aproxima al coche

como un hogar con ventanas de colores que dibujan mundos.


miércoles, 19 de agosto de 2026

Cenizas

 

Solo esperáis la leve brisa que os alce,

el viento que esparza vuestra negrura

que ya no forma un árbol de carne

en la raíz de un nombre, el aire

que os siembre en la estéril

tierra del olvido.

Leitmotiv

 

En todos mis poemas están.


La flor marchita,

el cadáver de un sueño,

los ojos cegados

por la luz.


Y siempre, siempre

lo que he

vivido.

martes, 18 de agosto de 2026

Tu pasividad

 

En el aura inmóvil habita la caricia del tiempo,

aún la brasa calienta tu fe mientras duermen bajo

el olivo los estigmas de una sombra que aniquila tu nombre.


Aguardas un sol nuevo que ilumine tu presencia de mar cautivo

entre faros sin luz, finges moverte en la calima porque nadie ve

tus miembros de piedra, su ancla azul de hilos que lloran por la feliz

cadencia de unas olas que murieron en los arenales del azar.


Y te plantas en los días como un árbol cuya savia es la memoria

dulce de los insomnios que recrean oasis de ternura, paraísos

donde las huellas siguen vivas como cicatrices de fuego

que retornan en la noche de tu candor infinito.


Cuál es el límite, en qué reloj encontrarás un pozo,

un agujero en que caiga esta falange del futuro que te ata al espigón

de la indolencia, al frío cáliz de la pasividad donde todo es silencio.

lunes, 17 de agosto de 2026

De puentes y jardines

 

Extiende el hilo que mana de tu nombre, confía en el alud

que acude al rubor como una lengua que sella los besos

imberbes, en los hombros la música escribe notas que azulean

la piel, consignas que decimos en el interior de los muros

de cristal esmerilado, palabras que tú murmuras y yo deletreo

bajo la paz ardiente de la media tarde cuando los pájaros

trinan en las ramas y un sol altivo se desnuda en el horizonte

como una lágrima de redondo ámbar, así el presagio, la raíz

del pensamiento, la huella tuya que aún permanece bajo el rosal

que un día planté, el oro grácil de las alianzas que brillan en los índices,

la bondad que es un corazón con las alas del sueño, el río y el pilar,

el pretil y el farol, la insólita distancia que se acorta si nos alejamos,

la lluvia que ya no es lluvia al sucumbir en la corriente, nuestros

soliloquios que a la vez son canto y eco, el sombrío eclipse

que la luna ahuyenta con su luz de madre buena, y la flor

que te entrego con pétalos dulces donde anidan mis ojos que,

ya para siempre, poblarán tu jardín como efigie de mayo.

domingo, 16 de agosto de 2026

Lluvia

 

Acompaña la luz como un río que esparce flores de agua,

y cae desde el cielo con pétalos que mojan las raíces

más yertas, para que de nuevo germine el fruto y con él

la vida.


sábado, 15 de agosto de 2026

Tu voz

 

Te reconozco por el canto y no por la palabra.


No por lo que dices que es común como el aire.


Si en el acento que crea la armonía

donde habita el lenguaje.


Te escucho porque eres trino, lo último de ti que me llega

es el idioma en que me hablas.


Como la de un pájaro

tu voz libre

no tiene dueño.


Quisiera como tú cantarle a la vida

y que después

llegue al fin

la palabra.