jueves, 27 de agosto de 2026

Nunca serás del todo la casa abandonada

 

¿Y tu latido, el azahar en la piel, la galanura de tu frente

pintada de rojo? Como un clavel arrancado del sueño así

tu fría calavera, como en el trasluz que esconde su luminaria

con el velo de la caída ya no refulge el estío en tu verano

ideal, aún guardas tesoros bajo la pátina gris del olvido,

todavía titilan en tus espejos las noches de luna llena,

en las habitaciones el inútil color de las sombras se columpia

en el aire como si jamás la luz con el manto de la claridad

hubiese extendido su altar de sol por los lugares donde

lo oscuro dejó de ser un símil sin voz del silencio, te

recorro desde el dintel de la puerta que abre su boca

ya desnuda de vida hasta el rincón que esconde mis

antiguos secretos de infancia y vuelve a mí toda la luz

que un día llenó de paz este espacio en el que aún

sobreviven mis huellas bajo las ruinas de un tiempo fósil.


miércoles, 26 de agosto de 2026

Pájaro

 

Hay un pájaro en tus ojos que también

vuela en el azul, si tu amor así lo quiere

yo seré ese pájaro y volaré por el azul

de tus ojos hasta dónde me guie tu cielo.

martes, 25 de agosto de 2026

Hombre con principios

 

Mi orgullo sois,

mi verdad sois,

mi guía sois.


Sin vosotros no hay luz,

solo egoísmo

y noche.

El viticultor

 

Abre el corazón de la tierra y deposita en él

la planta sarmentosa, riega con paciencia lo

que aún es esqueje para que crezca altivo

el tronco de la vid en busca del sol y de la luz;

recibe el fruto arracimado, la redonda uva verde,

saja su raíz con amor de padre, una día llevarás

a tus labios el rojo efluvio que embriaga y sentirás

la dicha que en las venas posa un ardor de siglos,

el vino que de la tierra nace y en el alma se esconde.

domingo, 23 de agosto de 2026

El río

 

Naciste hilo de agua entre peñas, un hilo que recorre

el surco alimentándose de la lluvia y de las generosas

arterias que vierten en ti su líquido fértil, transcurres

en sazón, preñada tu matriz como la vena de un aljibe

sin fondo, tu cintura de meandros fugaces, de silvas

y álamos en los bordes, de peces antiguos que cruzan

de orilla a orilla el indómito cauce; tu fluir de manantial

eterno semeja un látigo que agita tus aguas hasta

que de pronto un abismo asoma, allí donde

tu cabellera cae con rumor de fuente bravía

en cascada de espuma, prosigues en ágil canto

tu singladura, ya turbia la piel que rompe

en los labios de un mar que aguarda,

amoroso, tu inagotable beso.​

sábado, 22 de agosto de 2026

La casa vendida

 

Nunca la vi desnuda, nunca las huellas de los cuadros

mostraron su faz de tinta, el color ya desvaído

por las olas de un tiempo dejó cicatrices en la piel

que un día no tan lejano brillaron como arco iris de luz.


Hoy las voces son ecos, silbidos en las juntas del cristal,

palabras que regresan con frases de las que solo la infancia da testimonio.


Allí hubo, como en jardín de vida, alfombras gastadas por el paso,

paredes mudas que oyeron hablar a los teléfonos desde un rincón oculto,

días de amor y días de feliz encuentro, días donde la desgracia

fue un grito en la madrugada, días de púrpura y días sin alma

como un nidal abandonado al oleaje de una marea borrosa

donde ya no nadan los recuerdos.

viernes, 21 de agosto de 2026

Pequeñas cosas

 

Así ocurrieron en el azar, así la sencilla voz

cruzó los misterios del aire, de ese modo

el tacto sutil fue espora de luz en los rincones

de la materia, objetos que un día dejaron de ser

múltiples en el corazón del niño porque el recuerdo

convirtió en único su metal, su caoba, el gastado

plástico que con amor sostuvo entre el índice

y el pulgar como un trofeo sin réplica, y también

el visaje que regala una caricia cuando el abismo

se refleja en unos ojos que han dejado de ver

la luz del ensueño, un adjetivo que nombra

a la paz con sílabas de nieve, la ternura

que no oculta su dolor ante la humana

condición que anuncia, de nuevo, la caída.