sábado, 18 de abril de 2026

Toda tú eres candor

 

Nace en ti la palabra sin el peso que corrompe el sentir.


Toda tú cristal puro que en tu desnudez muestras la virginidad

de un corazón que sufre ante el dolor mío.


Tu índice vaga por mi rostro, en la comisura de tu boca

hay cisnes blancos, en los iris el agua de una lágrima vela el azul.


Jamás hieren tus verdades porque en el ventanal de la inocencia

no hay espadas de luz sino una sombra que cobija el ardor mi duelo.


Juegas con las flores de un jardín que nunca está mustio.


Sonríes igual que una niña aunque los años 

ya dibujan ríos secos en tu piel.


Eres un soplo de aire tibio que refresca la noche

en que antes de conocerte yo vivía.



viernes, 17 de abril de 2026

Un reproche a mi autoestima

 

Yo esperaba que crecieras segura de ti

entre las olas del mar de la vida.


Creí que poblarías mi sangre

con la altivez de quien se enfrenta una y mil veces

al destino que le tocó en suerte.


Pensé que igual que los músculos,

el osario que sostiene mi verticalidad,

el vello que brota impune por los recovecos de la piel,

la voz que madura y agrava su tono,

tú serías mi adalid,

el capitán de ese ejército sin nombre

que es un cuerpo cuando transita desvalido

por los círculos que el azar dibuja

sin tener en cuenta

ni el dolor

ni la herida.


Me equivoqué contigo ya que no pusiste en mí el acento del orgullo,

ni en las palabras un arma con la que amedrentar al enemigo que agrede,

ni la flor del narciso fue tu regalo, ni perseguí sobre tu cuadriga el oro de un triunfo,

ni me jaleaste en la lid, ni hallé ese amor que se volcara en mi como un perro fiel.


Y ahora qué queda sino el desnudo de un alma

y el solitario jardín que es mi edén

sin el juicio pertinaz

de la dura querencia.







jueves, 16 de abril de 2026

Esperanza que nunca llegaste

 

Tantas veces te invoqué, tantas fuiste mujer veleidosa

que coquetea con la ilusión del caído.


Me poseíste con tu aura virgen, tus guiños de amistad,

el color-verde mar, verde esmeralda, verde fruto

del manzano, verde hoja del árbol fértil-

al que pusieron tu nombre.


Por ti me icé cada vez que la fatalidad hizo de mí su diana,

por ti el sueño se hizo carne y entreví una luz en medio

del túnel que me habita.


Por ti doné un óbolo al dios del futuro apostando por ganar una paz

que naciera entre las flores invencibles de la desgracia.


Por ti aguanté de pie las embestidas de lo real

como una estatua pétrea ante los vientos que silencian la voz de un niño.


Hasta que, al fin, supe que solo eras un ángel fugaz en un cielo sin azul,

la sombra de una luz que no existe, la mentira en la que creemos

para huir de un destino que maltrata nuestro ser, el rótulo que un día

deja de brillar en el horizonte, ya para siempre y sin remedio.





miércoles, 15 de abril de 2026

Invierno

 

La amapola del frío crece en la tierra del insomnio

y es una flor que finge ser de cristal puro.


Abro mi ventana al silencio de la nieve

que reluce bajo la negrura de la noche.


Está aquí la sombra del hielo que anuncia el eclipse que seremos.


Están la bruma y la escarcha en el frágil esmalte de las sábanas.


Y estoy yo como un rocío sobre tu piel

que aún conserva dentro de sí el ascua viva del deseo.

martes, 14 de abril de 2026

Allí

 

Solo por pronunciar la palabra huella

asoman con la lucidez de lo imborrable

los ecos de la vida.


Allí el viento que el mar trae con la sal húmeda

que se adhiere a mis mejillas de niño.


Allí la eterna luz velada por el gris que ponía

en mi rostro un gesto de triste desamparo.


Allí la inocencia y el éxtasis de la juventud,

la sensible canción que arropa el ansia del amor

con versos que se posan en el nido de un corazón

que abre sus pétalos a la vida como un narciso que sueña

con descubrir reflejada su imagen en los ojos de quien ama.


Allí la penumbra de una ilusión que se desvanece

igual que el rocío bajo un sol sin clemencia.


Y la candidez del arlequín como un traje que perderá el color

al transcurrir las horas pálidas de un mañana

que no reconoce en la pasión la más pura fe

del que lidia con verdades en un mundo falaz.



Allí el último canto sin apenas voz cuando llegue al estertor

todo lo ido en una ráfaga de luz donde aún vibre

como en una música final todo lo que fui

y hoy ya es historia.





lunes, 13 de abril de 2026

Lo sabes

 

Con qué orgullo frotas tus mejillas

donde el rímel es un río negro que mana llanto.



Te han herido tantas veces que ya el dolor es tu patria.


No hay futuro en el abismo sin orden de un presente

que ahoga tu ser con la desgracia pura de una fatalidad

sin alma.



Lo sabes, como sabes que tu orina es roja

y tu tos un continuo eco de espantos.


El temblor de las manos ya no acaricia

dulcemente las flores que poblaban el jardín

de aquella juventud invencible.



Nadas en un pozo y aunque veas el cielo

nunca habrá un sol que ilumine tu esperanza

ni una luz que te muestre el camino

por dónde

se regresa 

al edén.











sábado, 11 de abril de 2026

La chica de la Biblioteca

 

Este silencio de ecos llega a mis ojos y calla.


El dibujo de un ángel

tatúa el envés

de tu mano.


La luz de ágata

y el crisol secular de la historia

que habita en mi mente

como un cenotafio 

irreal.


Sueñas tú con los tigres de Asia,

sueño yo con islas

en el mar

de tu espalda.


Las horas navegan

por los ríos

que descubrí

en tus pupilas

cuando al alzar los ojos,

por fin,

me miraste.