jueves, 2 de abril de 2026

El canto

 

Tiernamente el sol posa su melena de luz

en la soledad del espejo, y vibra el silencio

y entona el día un canto en el azul de aves

que despiertan a la mañana con su alegre

trinar de coro que en la plenitud del estío

figuran ser las notas de un ángel múltiple

que con arpegios de dulzura entrega a la vida

su himno de fraternidad entre vítores de luz.

El converso y la lluvia

 

Es el aullido incansable de la fe,

el canto de la gárgola.



Por la noche los vértices de la iglesia

se yerguen hasta el cenit

como agujas

que hincan su alfil

en un mar de nubes.



Y tú no estás, y lloran los ángeles

cuando la madrugada vierte un racimo de cúmulos

sobre mi piel descreída.



La lluvia es una oración de lágrimas

que moja el silencio

con el hisopo de una fe

que ya no duda.

















martes, 31 de marzo de 2026

Lo perdido

 

En lo sinuoso y en el atrevimiento se mide el temple

de la incertidumbre; nunca sabrás de la sílaba donde

crecen los istmos del frenesí, tampoco de la savia

que en el corazón del árbol fluye como sangre de abril;

de las horas únicamente podrás interpretar la sinergia

del eco, de mi piel en la que tatué la sonrisa de tu nombre

no habrá rastro en el frío silencio con que vistes tu desliz

de sirena ausente, y vendrá la lluvia a romper el delirio

de la sequedad, y por fin bajo la bruma donde la ciudad

ya no descubre los pasos de tu ausencia ningún vestigio,

ni raíz que florece adornará el sendero de las lilas que plantó

mi ansia para que el turbio ángel que te excusa no dejara

un nimbo de piedad en el triste destino de las hojas

que caen sin el falso púrpura del rubor en mis mejillas

para así atardecer junto a la sombra que dejó el ágil

devenir de un agua indemne que en el futuro solo será

el cauce seco de un río que se perdió en la noche.









lunes, 30 de marzo de 2026

Una historia de desamor

 

Te regalé muchos ramos de rosas rojas.


Y un vestido de Armani.


Y un fin de semana en Londres.


Y unos pendientes estilo art noveau

-de oro y piedra preciosas-.


Pero aunque los aceptabas

-quién no-

tú en el fondo no querías mis regalos.


Lo que tú querías era a alguien

musculoso, jovial, con gustos

actuales: reguetón, una buena película

de Torrente, cinco horas de gimnasio

al día…


Yo en cambio te hablaba de Torrente

-pero de Torrente Ballester-

de poesía, del cine de la Nouvelle Vague,

de la música de los ochenta

y los noventa…


Qué aburrido, dijiste.


Al fin comprendí que no estábamos hechos

el uno para el otro

y que el amor no se compra.


Aunque eso fue después de tragarme

la discografía completa de Bad Bunny,

toda la saga de Torrente

-no me refiero claro está ni a los gozos y las sombras

ni a la saga fuga de J.B.-

y de aguantar como pude

dos meses intensivos

de gimnasio.













domingo, 29 de marzo de 2026

El amor y las distancias cortas

 

Veo muy mal de cerca.


Seis dioptrías en el ojo izquierdo

y diez en el derecho.


Mis gafas

-como se suele decir-

son de culo de vaso.


Si estoy contigo

y te muestras cariñosa

no me las pongo.


Tú también ves fatal de cerca.


Diez dioptrías en el ojo izquierdo

y seis en el derecho.


Sin lentillas me miras muy raro.


Algún día haremos el amor,

yo con gafas y tú con lentillas.


Y será el fin de nuestro matrimonio.



sábado, 28 de marzo de 2026

Mi vida en Instagram

 

Una fotografía en la playa de Benidorm

dónde se ve cómo resaltan

mis abdominales.



Otra fotografía en el monte

haciendo senderismo

con ropa de marca.



Mis vacaciones en Hololulú,

fijaros en la camisa floreada

y el lei hawaiano.



Aquí una despedida de soltero,

alcohol a tope

-y otras cosas-

la striper que no falte.



Un video en la cocina

para enseñar cómo se hace

-estoy a la última-

un tartar de ternera

con huevo y mostaza de Dijon.



Otro video tirándome en parapente

desde un acantilado.



Más fotografías en un restaurante de moda

haciéndome pasar

por influencer.



Tengo tres mil me gusta.



Soy feliz, salvo cuando me miro fijamente en el espejo.



Porque entonces descubro al tío más idiota que conozco.






















viernes, 27 de marzo de 2026

Obituario

 

Ayer se fue.


Amante del color,

un pájaro sin rumbo,

frágil como una brizna

que mece el viento.


Nunca de sus labios brotó la noche,

era la luz que iluminaba

los días

más aciagos.


La quiero así

en el recuerdo

y no como la triste sombra

de la última vez

que nos vimos.


Le espera un ángel que ríe.


En su devenir de pájaro

todos los colores del mundo.


Como una brizna viaja

con las olas

del tiempo.


Será una luz

en mi memoria

ya

para

siempre.