sábado, 2 de mayo de 2026

El despertar del estudiante(un día de noviembre de 1.983)

 

Se filtra la luz por los resquicios de la persiana.


Fue larga la noche, yo marea,

yo jueves en un delirio de juventud.


Ocho de la mañana, la primera clase es de metafísica,

se va el pensamiento hacia un perfil de mujer que vi y no vi,

las colas y las voces altas, los vasos de cristal,

la música que retumba entre paredes sin sonorizar,

las palabras entre colegas.


Rumor de niños y madres, un claxon,

la vecina de arriba que canturrea algo ininteligible,

la ducha que espera mi cuerpo dolido

-por dentro y por fuera-.


Qué clases tocan hoy, qué horario si ya es viernes,

a las doce cita con Luis y Maite en la cafetería de la Uni,

después el menú del día en el comedor universitario.


¿Vendrá a la biblio la chica que tanto se parece a una actriz de cine?


Pronto serán los exámenes, y el invierno que llega con lluvia,

el aire como una ola que golpea sin tregua, el ciclo eterno de la vida

del que aún no soy consciente, el futuro como una bala que dispararé a ciegas.


Ojalá acierte, ojalá halle un mínimo de felicidad,

un mínimo de amor, un poco de amistad,

un trabajo que no solo me alimente.



viernes, 1 de mayo de 2026

A mi piel

 

Cuantas veces la luz anido en tu mapa, cuantas el roce

fue un rastro de vida en tu pátina virgen, con el color

carne y el vello de la negrura alzándose desde tu raíz,

con la dermis como una bandera donde anuncias que no

hay rendición para tu voz altiva, te encoges si el frío

abraza tu desnudez, húmeda si la fiebre del calor logra

que brote un manantial en los poros abiertos, de ti

nacen ríos, colinas como venas, un mosaico que cuaja

en celosía cuando la vejez pone arrugas que señalan

el camino hacia un final que se antoja próximo,

como nubes de tormenta en el cielo de tu alma.

jueves, 30 de abril de 2026

Sucede

 

Sucede que el tren nos lleva a una estación desconocida,

que la noche es un mosaico de estrellas invencibles,

que con la palabra se izan los fuegos artificiales del deseo,

que la ciudad sonríe a nuestro paso y todo es carnaval

en las esquinas y en los rótulos está escrito con letras

luminosas el nombre del amor, que llueve y es abril

y que ya nunca mas seremos, en vez de dos, solo uno.



miércoles, 29 de abril de 2026

Las cenizas del tiempo

 

Yo también fui juventud y tuve hambre de vida;

no puede el tiempo explicar el ansia de lo que fluye

y marca con sombras ajadas el transcurso leve del existir;

si miro la huella que dejó en el aire un vocablo,

el misterio de arrojar semillas del ser sin la conciencia

de su inutilidad, el rostro que en el instante envejece

como una flor que el destino fugaz de lo ido desampara;

si en el recuerdo todos los nombres citan un adiós,

si un eco es la letanía de lo perdido, si avanzo

hacia esa luz ignota que indica un final inexorable,

entonces qué del hoy guardaré si un ascua

que apenas revive calienta el último vestigio de mi fe.

martes, 28 de abril de 2026

El servicio de caballeros del pub " La Patena"

 

Mejor que allí no te de una urgencia.


A primera hora huele a desinfectante

y a ambientador barato.


El espejo medio roto,

el grifo que gotea,

el lavabo con restos de orín,

los urinarios con ese color levemente amarillo

producto de la mucha micción.


La taza del váter ¿dónde está?,

la cadena sin el pomo,

si tiras de ella cae un agua marrón.


La luz artificial automática se apaga

justo en el momento

en que mas la necesitas

-ya suponéis cuándo-.


El aire acondicionado del secador no funciona,

el recipiente de jabón no funciona,

la máquina de preservativos sí funciona.


Lo repito, mejor que no te de una urgencia

para evitar su uso.


Salvo que al final de la noche

la chica con la que ligaste

te pregunte si llevas gomas

y a ti ya no te quede ninguna.


Por un buen polvo hasta fingirás ser un valiente.











lunes, 27 de abril de 2026

Madre

 

Allí, en tu vientre, conocí el dulce calor del silencio,

me llevabas a las islas de la luz y nadaba, crecía en el agua

fértil de tu lago como una sirena en el oasis de tu nido;

tu latir fue mío, mío fue el canto que llegaba a tu interior

desde el muro frágil de tu piel extendida, aprendí a nadar

en el líquido materno que era tibieza y era sostén de mi

embrionaria sed, llamé a tu portal con la incipiente forma

que crecía entre las paredes del amor, recibiste la semilla

en el cuenco de tu óvulo con la esperanza de que naciera

en ti el tallo que un día se volvería árbol en el bosque abisal

de tu estirpe; ahora soy yo la rama que busca un nuevo fruto

que madure en la luz y después caiga entre las raíces tuyas

como un carozo que se nutriese únicamente de eternidad.


domingo, 26 de abril de 2026

Vivir

 

Da un paso,

luego otro

y otro.


La vista siempre en el horizonte.


Aunque nunca llegarás a él

habrás hecho

camino.