jueves, 5 de marzo de 2026

El mendigo

 

Cómo ya es sequedad y temblor, una cuña de mugre

consolida la cicatriz eterna en su faz de atlante, cuando

los ojos se detienen en un punto retorna el alba de lo

que fue como un trasluz recóndito de niñez y sueños,

viste la tela ambigua que trastoca los nombres de victoria

y pérdida, en sus labios la grieta, en sus hombros el frío

de un enero sin paz, en su piel las islas del dolor como

llagas de un océano oculto bajo pliegues de costra y vómito,

ya no es el rubio jazmín que florecía junto al estanque de la juventud,

el mitón cubre sus dedos como alfiles, fuma la colilla última

del último cigarrillo antes de que los párpados caigan sobre

los ojos casi ciegos del penitente, nadie se para ni un segundo

a mirar cómo se acuesta entre los cartones que recogió esa misma

tarde del contenedor azul tan próximo al callejón del supermercado.



miércoles, 4 de marzo de 2026

El apátrida

 

Otra vez el aprendizaje, la mímesis para no ser diferente.

Sin familia, 
ni perro 
ni gato

El idioma que asumo con mi acento que canta,
los hoteles de tránsito, un trabajo temporal,
y después irse.

Hacia otro lugar.

Y de allí de nuevo partir
quién sabe en busca
de qué.

martes, 3 de marzo de 2026

A mi cuerpo

 

He visto tu alba, tu mediodía y tu ocaso.


Me contienes como un árbol de piel

-aunque no florezcan ya tus hojas-.


En tu interior la vida se estanca

como el cauce de un río

que agota su caudal.


Cuando el fin asome

-como los mejores amigos-

nos daremos la mano

antes de yacer juntos

para siempre

en la misma sepultura.



lunes, 2 de marzo de 2026

Reivindicación del misterio

 

Que la vida no se quite el velo, que la transparencia

no permita que lo nítido descubra la verdad íntima

del ser, que más allá de lo evidente exista un abismo

donde naden felices las mil sorpresas del azar.


Sin el revés no hay ensueño ni la imaginación podría convertir

en magia la realidad que tantas veces decepciona, sin lo oculto

que insinúa que existe luz más allá de la sombra ningún secreto

sería revelado, ni el clamor de las preguntas hallaría respuesta.

domingo, 1 de marzo de 2026

Tu imagen

 

Elígeme entre las rosas blancas,

desde el tren que atraviesa la luna de tu nombre

hasta la lluvia que crece bajo los aleros del azar,

con la vibración estéril de la linfa

y de la sangre cayendo en ramal por la oscura senda del deseo,

y en el arrebol la pálida caricia que viaja en nube

y en la distancia los visillos que ocultan los iris de tu ojos tristes.



Nuestra ciudad no llora, es alegre como un rizo que cae altivo

sobre la faz de la alegría, pero la otra ciudad callaba y en la bruma,

en el sudor de la piedra, en los arcos donde la lluvia proclamó su desnudez,

en la metamorfosis que va creciendo en tu alada trayectoria de mujer sin destino

antiguos vítores acompañaron el tránsito de tu imagen sin edad.


Tu imagen que ya no es abril entre arbustos de color,

que ya es eternidad de luces bajo una bóveda de ángeles

que nombran el callado río donde nada tu sonrisa

que huyó al morir de repente toda la claridad que un día reflejó el ideal

de un sueño vibrante y fugaz como el rayo que en la noche destella

sin la memoria de haber sido una cicatriz de luz

que vaga desde entonces por los intersticios del recuerdo.















sábado, 28 de febrero de 2026

Alma

 

Ahora habla el alma con la voz del silencio,

está ahí sin que pueda escuchar cómo dice

mi nombre, la sé real y la sé viva, la sé fiel

como una amante tímida que se abraza con vigor

a mi cuerpo, la sé tan eterna como yo efímero.

viernes, 27 de febrero de 2026

Cicatrices

 

Fueron la derrota de la armonía al abrirse lejos del cauce

íntimo por donde circula la sangre entre impulsos de azar,

la herida dejó una línea en la piel como un largo

aullido de agonía, son ciudades de muros ocres,

látigos que aún zigzaguean en el tapiz de la epidermis,

sonrisas tristes que reproducen símbolos únicos

en el mapamundi de un cuerpo que ya no es ese

territorio virginal donde amaneció la infancia,

solo el que ha vivido sabe que en cada cicatriz

hay todavía rosas que con la luz del ocaso florecen.