viernes, 6 de febrero de 2026

Cuchillo

 

Piensa que naciste cuchillo,

hoja que resplandece con la plenitud del día.


Una vez te vi sajar el aire en busca de la nube,

su perfil de corazón abierto a la herida,

el núcleo gaseoso donde late la virtud.


Eres duro y letal si introduces con ansia tu espolón

en la fina piel.


Eres un rayo de acero que penetra en lo oscuro

como lo haría el índice de un dios salvaje.


Te amoldas al revés de mi mano

y yo te acojo para hendir en la faz del alimento

tu alfil.


Un día se mellará tu filo y tu corte deberá repetir ese baile atroz

que tanto se parece al de una guillotina loca

que no cesase de caer nunca.

jueves, 5 de febrero de 2026

Hora punta

 

Ningún taxi en la parada.


El autobús va lleno y no hay otro en un buen rato.


A pie son alrededor

de cuarenta y cinco minutos.


Así que a caminar.


Cuando ya estoy en el Café

tú me llamas para cancelar la cita.


Por lo visto

al salir de casa

-como me pasó a mí-

no conseguiste ni taxi ni autobús.


Si fueras caminando desde tu casa

te llevaría una media hora.


Y encima no hace frío y luce el sol.


Fue en ese momento cuando descubrí

lo poco que te importaba.


miércoles, 4 de febrero de 2026

Descubriendo el azul

 

En la habitáculos o en las concavidades, ya hogar

de mis silencios, en la arquitectura que construyó

un ideal diestro con las cenizas del perdón, bajo

el alféizar que expande sus alas como un pájaro de fe;

y más allá con la luz que lloró al ver morir el alba

entre racimos de luna, está mi corazón que un día

descubrió el azul posándose en la tibia sangre, como

cielo en la aurora, como mar en el río de mis venas,

como capullo de flor añil en cada latido que fue travesía,

sin la paz virgen de la infancia hoy ausente, sin tu voz

acompañándome desnuda de sueños, porque el final

ya se atisba tras un árbol maduro que no dará

amparo al fluir encanecido de mis arterias.


martes, 3 de febrero de 2026

Tu Ítaca

 

Dicen que Ítaca es solo un peñón

en medio de un mar lejano.


Pero hay otra Ítaca en tu interior

que solo verás cuando la muerte asome.


A veces te sentirás como un náufrago.


Otras veces disfrutarás del viaje.


Mientras tanto, habrás vivido.


lunes, 2 de febrero de 2026

Instantes de luz

 

Ha sido tan leve el anuncio de que algo de pronto se derrama

en la luz como una gracia y así se muestra bajo el sol ambiguo,

en un destello o quizá en una ráfaga prístina que irrumpe

a través de la quietud y el ansia, sin preaviso, un parpadeo

inconsciente porque el misterio alza columnas de asombro

en los iris, analogías con el fuego a punto de volverse llama,

circunferencias al fin cumplidas como si fuesen un presagio

de luna llena, razones que existen en el aire y en la palabra,

aunque se digan para dentro, sin énfasis, con la naturalidad

de una sinfonía que brota al unísono y fluye a idéntico ritmo,

como si fuese la arena de un reloj que filtra diminutos granos

de tiempo a la vez, y en su caída interior halla un nuevo sol,

tan igual al que tú reconoces en tu propio corazón,

víctimas los dos de esa música que acompaña

a la edad y que nadie quiere ver en los espejos.


domingo, 1 de febrero de 2026

Manual de subsistencia

 

Que nunca me falten las ganas

de morder el corazón de la vida.


Que llore o que ría,

que sufra si es necesario.


Que la ilusión crezca en mí

como una ola irrefrenable.


Que el pavor no invada con su ácido mortal

la luz que ilumina la negrura de mi noche.


Que sienta como un sueño sin fin

todo lo que me ocurrirá y me ocurre.

sábado, 31 de enero de 2026

El aprendizaje no tiene edad

 

Es cierto, ya el aprendizaje es un tobogán que deslumbra

a la imberbe sed de los nacidos para vivir, y en el color la pasión

de celebrar lo múltiple, y en su plenitud los enigmas que darán

nombre al infantil descubrimiento, el arbitrio de un resplandor

que ciega el asombro, los misterios que danzan igual que olas

en el mar de los iris mientras la respiración se vuelve grito

y en los pilares del hogar dibujos nuevos descubren un orden

de primigenias raíces al sol, de pérgolas de pronto en flor

bajo las alas doradas de la juventud, de fuentes mágicas

donde el agua es un río de invisibles moléculas a las que aún

no se les dio nombre, los ojos aprenden del silencio a descubrir

la imagen única que por primera vez muestra su perfil, su geométrica

virtud, lo bello o lo que infelizmente no halló perfección, la palabra

que une significado y sentido para crear la armonía más volátil

en la piel del conocimiento, la sexualidad que brota como un rayo

salvaje entre las nubes húmedas que acogen a la semilla

de la especie, y nunca el final, jamás la noche cuando el día

es una equis en la luz que deberás despejar para vivir plenamente.