lunes, 13 de abril de 2026

Lo sabes

 

Con qué orgullo frotas tus mejillas

donde el rímel es un río negro que mana llanto.



Te han herido tantas veces que ya el dolor es tu patria.


No hay futuro en el abismo sin orden de un presente

que ahoga tu ser con la desgracia pura de una fatalidad

sin alma.



Lo sabes, como sabes que tu orina es roja

y tu tos un continuo eco de espantos.


El temblor de las manos ya no acaricia

dulcemente las flores que poblaban el jardín

de aquella juventud invencible.



Nadas en un pozo y aunque veas el cielo

nunca habrá un sol que ilumine tu esperanza

ni una luz que te muestre el camino

por dónde

se regresa 

al edén.











sábado, 11 de abril de 2026

La chica de la Biblioteca

 

Este silencio de ecos llega a mis ojos y calla.


El dibujo de un ángel

tatúa el envés

de tu mano.


La luz de ágata

y el crisol secular de la historia

que habita en mi mente

como un cenotafio 

irreal.


Sueñas tú con los tigres de Asia,

sueño yo con islas

en el mar

de tu espalda.


Las horas navegan

por los ríos

que descubrí

en tus pupilas

cuando al alzar los ojos,

por fin,

me miraste.





viernes, 10 de abril de 2026

Lección de historia en el Aula Magna(1.982)

 

Qué vetusto el artesonado, las vidrieras poseídas

por la claridad de la mañana, un acento de bocas

carmesí y un racimo de hombros como árboles

mustios en el bosque ancestral de la cultura.



Pilares de mármol en la sala y rastros de caoba en los pupitres,

filas como de vid en su bancal, un crisol de vestidos multicolores

lucen las jóvenes, letanía del gris y el negro en el grupo gótico,

o de arco iris robado y gavillas de lana en las solapas,

algodón entretejido, vaqueros levis, tu fular

que relampaguea como un satélite de luz

en el atrabiliario conjunto.



Asoma el académico con su traje de guata, por el estrado,

desde la pizarra, desde el atril, desde la mesa y la silla

de tafetán rojo su rigor esparce una lluvia secular de rancio edén.



La voz, paradójicamente infantil, declama los episodios

oscuros de un ayer en que el tiempo una vez más fue herida.



Hay pasión como de ángel que anuncia el caos, hipnosis

de acentos, de énfasis y ardor, de altisonante culmen

que deriva en gotas ambarinas sobre los rostros aún insomnes.



Las preguntas son la nube que descarga inquietud y siembra

los segundos de una curiosa altivez, en los bolígrafos la tinta

se ha vuelto caligrafía ardua, elipsis sincopada, jeroglífico azul

que contiene un mar indescifrable, un enigma que juzgará

el dios de las calificaciones, los temas vertidos en la hoja

con membrete que evaluará tu capacidad de simulación,

la dócil virtud de reproducir lo que un día interiorizaste

para, después, ser olvido.


miércoles, 8 de abril de 2026

¿Quién cuida de quién?

 

No se muestra dulce ni cariñosa.


Es más bien arisca

como una gata

que cuida

celosamente

de su prole.


Ocurre que en su vida

no hay ningún gatito.


Lo único que hay es soledad.


Y ahora yo me pregunto

quién cuida

de quién.


Si la soledad de ella

o ella de la soledad.



































martes, 7 de abril de 2026

Mira bien de quién te enamoras

 

Aunque no sea su verdadero nombre

la voy a llamar Margarita.


Es por lo de los pétalos,

ya sabéis, sí, no, sí, no.


O bien a medias: sí pero no, no pero sí.


Lo imprevisible tiene su gracia y su desgracia.


La gracia(la de la risa) es suya,

la desgracia(la del llanto) mía.



















lunes, 6 de abril de 2026

Las certezas

 

Quién suma dos verdades, inventa una mentira.

(Poema “El cínico” de Benjamín Prado)



Tu verdad y la mía no se conocen.



Son como dos rostros que conviven de espaldas,

dos frases en distinto idioma

que no se comunican

entre sí.



Que sigan cada una por su lado.



Que sean ríos que no suman sus aguas.



La verdad es un mineral tan puro

que no soporta

aleaciones.













El túnel

 

Vivo para descubrir el mineral virgen,

la inocencia del infante

que brilla en la noche.



Encontré la luna gris,

el duende opaco,

la máscara sin dios

que anuncia el tiempo de lo oscuro.



Busqué la luz en la tiniebla,

el sol en la calígine,

el brillo de la inocencia

en el pozo de la noche.



En el túnel continúo

sin ver aún 

la salida.