domingo, 22 de febrero de 2026

Infancia

 

El territorio que transita por los ríos que juegan

a nombrar su inicio y su fin.



Las habitaciones con dibujos a medias como un arabesco

que crece sin saber en qué pared lucirá su filigrana.



Las huellas recientes del que todavía es liviano

y flota en el azar y será producto de un mañana

que perturbe la candidez de su ágil pensamiento .



El que sabe que la vida es un rocío temporal que se posa

en la inocencia con el agua que alegra la piel sin llagas del impúber.


Los ojos donde no existen barrancos negros, ni las pesadas hojas

de un árbol herido caen día a día sobre el frágil tapiz de la edad.


El confín como una isla entre la bruma y el que nada en el océano

sin avizorar aún en el horizonte su más que probable naufragio.









sábado, 21 de febrero de 2026

Miénteme

 

Un día aprenderás a cambiar el color de las flores,

nace el arrullo del canto más cruel mientras tú imitas

la albura que ha vertido la nieve en el cauce rocoso de mi nombre.



Yo sé que hay alas de ángel en tu verbo y que maquillas el rojo

para que no vea la sangre arder cuando la derrota provoque en mí

un ascua que licue en púrpura la fiebre que en mis ojos lagrimea

como un mástil de dolor en el navío del fracaso.



Y no es piedad tu larga cabellera de amor, no hay espadas o fusiles

que desde tu boca me inviten al delirio, no coses la seda del mal

a mi piel desnuda, toda tú eres palabra cándida que voló con los pájaros

de la infancia para dejar su sombra en mi jardín de estío.



Como un eclipse que adormece la luz del sol en el desierto de mi alma,

como si en el encaje de un hemistiquio tú fueras la palabra feliz

que ya no aviva el tizón del desencanto

honras el círculo de mi existir con la infantil canción de la mentira.



Miénteme hasta el fin, que nunca vea en mi espejo cómo crecen

los estériles cabellos de la congoja

aunque el precio sea desconocerme o negar lo que soy

bajo la claridad de una luz

-que yo lo sé-

iluminará a otro.

jueves, 19 de febrero de 2026

Crees que lo que te sucedió es único, aunque en realidad es compartido

 

Sin el denuedo, sin el plomo ni la raíz ni la flor de la lucidez.

Apenas un aire que pasa, la inclemencia de los relojes
que no fijan nunca el volumen, la dimensión de lo real
cualquier matiz, la palabra que por una vez extiende
su propia luz sobre el silencio sin dejar la huella del olvido.

El éxtasis que recorre las venas como un relámpago de infancia,
el placer que dura el exacto segundo en que ya se nombra lo muerto,
la epifanía de la realidad sin que la razón comprenda la magnitud de lo ido.

Y después, en la memoria, una sucesión de  soliloquios que duran lo que dura
una vida, tan similares a los que sirven de consuelo a otros muchos de tu especie.

miércoles, 18 de febrero de 2026

Tres son multitud

 

Tú y yo los únicos pasajeros

en el vagón de un tren de cercanías.



Ningún cliente mas que tú y yo

en el bar donde nos tomamos unas cañas.



Por la calle nadie

-solo tú y yo-

en los cien metros

que había hasta tu casa.



Y ahí fue que de pronto

se nos unió

-a ti y a mí-

lo que sería después

el inefable 

olvido.

































Todo lo perdido

 

La anchura del latido mas firme,

lo que ruge en la mitad del caos

y no teme al silencio del cobarde.



La fusión de los espejos que multiplican el ardor de un nombre,.



La perdida virginidad de la hembra que liberó el cáliz del deseo,

los ríos del ansia cuando los muros del azar ya no pudieron

contener los aludes infinitos.



La perfecta sintonía de voz y carne dándose a la vida

con el gemido irreal que colma en ósmosis nuestra piel enmarañada.



El último reflejo color carmesí en unos ojos que ya no serán míos,

la ciudad del sur bajo una lluvia convertida en ámbar por el ocaso.



Lo gris y el azul de tantos días alegres, las palabras que te dije

y que ahora resurgen como flores de abril en el ciclo inmortal del recuerdo.



Lo que fugaz llegó para irse sin que mis manos pudieran atrapar

el flujo de su existir.



Las huellas que dejaste en mi corazón ya borradas por el dolor de no tenerte.















lunes, 16 de febrero de 2026

Soy rico

 

Apenas cuatro o cinco libros en un estante,

un póster, una lámpara de pie

y un colchón en el suelo.


Y sin embargo qué feliz aquí contigo.


Tu desnudo es mi auténtico tesoro.





domingo, 15 de febrero de 2026

Tu baile

 

Celebra conmigo la natural forma de la lluvia,

a veces te desnudas con el silencio de la tarde,

entonces veo la frágil armonía de tus omóplatos

subir hacia la luz como las alas de un ángel,

y acude el viento al cristal y suena el ritmo

de un baile que en tu vientre posa la canción

de los pájaros sin nombre, en tu piel alba

maduran por fin las semillas del tornasol,

y giras con pasos breves en el círculo de la luz,

afuera la lluvia hace sonar su infantil

latido en la ventana azul de tus ojos.