sábado, 4 de julio de 2026

El alquimista

 

Años tardó en encontrarla.


Filtró humores, desechó la pena,

quince semillas del verbo jugar,

trece gotas de picardía.


Al final añadió

las cuatro sílabas

de la palabra

inocencia.


Como si fuera el mayor de los triunfos

gritó su nombre:

¡la risa!



viernes, 3 de julio de 2026

En mi habitación

 

Vino y tocó en mi ventana.


Creí que eras tú, requiriéndome.


Su rítmica insistencia

la pensé como un ardid de amor.


Me equivoqué,

pues no eras tú

era el viento traidor

quien

a tales horas

llamaba.


La felicidad

 

No te anunciaste, confundida entre los minutos y yo

no supe descubrir tu luz, es cierto que me diste calma

y que no entendí que eras principio y final a la vez,

es verdad que apareces sin dar noticia de tu llegada

como el tímido aroma de una flor que seduce sin que

nadie contemple la perfecta arquitectura de su fugaz

paso, lo asimilo si te evoco en la memoria como agua

de reloj en la clepsidra que no cesa de manar, allí donde

dejaste una sombra sobrevive en el envés de la luz

el espacio y el tiempo en que fuiste la huella mas

brillante que continúa viva en lo profundo de mi ser.

jueves, 2 de julio de 2026

Cada contractura es como un árbol rebelde

 

Igual que quien se alza contra el orden impuesto

un día te negaste a tu condición de músculo,

y de ti nació el dolor como un tallo de piedra.


Ya no sirves al cuerpo con tu árbol de fibras

que me ayuda a cumplir los ritos del presente.


Ahora has plantado tu raíz en el pozo

que anega la secuencia de mis actos.


Son agujas que hieren mi carne tus ramas

que me obligan al inmóvil ejercicio

de esperar a que se agote, al fin, tu rebeldía.

martes, 30 de junio de 2026

Tiempo

 

Tú, perfil inexacto que pudres con oro falso la lisura de mi cuerpo,

invisible eje de la edad, en la orilla donde posan los años su raíz,

en el surtidor del que mana el agua que gotea un alud lento,

bajo la clepsidra que en silencio vacía su aljibe de cristal,

sin que escuches jamás la voz joven que una vez fue tu heraldo

fiel, esponja infinita que absorbe los latidos de un corazón

que ya no retumba entre tus muros que crecen hacia los paraísos

que yo no viviré, tú que solo amas al que nutre el espacio donde

extiendes tu sombra como un océano sin orillas déjame

vivir en el recuerdo, allí soy un reloj de piedra que guarda

los instantes de la luz y las horas cálidas del resplandor.

lunes, 29 de junio de 2026

Blanco y negro igual a gris

 

Percibes la luz sin la alegría del color

porque es el corazón quien ve, en su sima

el arco iris no adorna la constancia del latido,

un gris de fiebre surca tus venas, la sangre

opaca los azules de unos ojos ya oscuros,

la multitud del verde en la piel de tu bosque

interior se ha vuelto ceniza, el púrpura

del amanecer es blanco en tu iris como

si el sol se vistiera con la túnica del alba,

no hay añil ni rojo, ni marrón ni ocre,

ni el amarillo del trigal te roza con su cabellera

ondulante, nada más que el hilo negro de la vejez

en la pupila y la oscuridad como un océano

que atenúa, sin pudor, los matices de la luz.



domingo, 28 de junio de 2026

Los placeres diarios

 

El despertador con el alba.



El café y los cereales del desayuno.



Los niños al colegio.



El horario de trabajo.



Las cañas de las tres.



La siesta de las cinco.



Juan al entrenamiento de fútbol,

María a la clase de danza

-dos tópicos-.



Por la noche cena ligera

y la última serie

por fin juntos

mi mujer

y yo.



A veces me pregunto qué vida es esta.