Nos llaman perroflautas, vagos, getas.
Soy un “joven” de treinta años, universitario, con dos máster.
Gano mil doscientos euros por treinta y ocho horas semanales
a tiempo parcial(en realidad son cuarenta y ocho
aunque solo me paguen por treinta y ocho).
No diré en qué trabajo porque podría hablar
de muchos trabajos precarios en la misma situación que el mío.
Por el alquiler de una habitación de once metros cuadrados
setecientos euros mas gastos comunes de luz, agua, internet..
Nos dicen “ahorra como hicimos nosotros”.
Ya nos gustaría...
Siento que me chupan la sangre y la vida.
Siento que para mí no hay futuro.
Siento que los políticos no me representan
y que sirven a otros intereses...
Siento que la avaricia y la explotación reinan.
Me duele ver como a ancianos que pagan religiosamente
sus alquileres los echan a la calle los fondos buitre.
Y aquí seguimos, a la intemperie,
reclamando nuestro derecho
a vivir dignamente.
Espero que nos entiendan
y si no
dará igual
porque por fin hemos dicho
ya basta.
*No pretendo crear polémica con este humilde poema, solo constatar una realidad que a mi modo de ver es injusta.