sábado, 16 de mayo de 2026

La isla

 

Se abre la flor con las hojas de seda y el tono escarlata de la pasión.


En mí la fuga del verde, el acento dulce que mima las vocales,

las alas que pliega el vencido cuando el aire roza su tez aún joven.


Y en la luz el candil de la esperanza que ilumina el ojo

que lo recibe tímido como si no fuese un regalo de la claridad.


Y en el arenal oscuro donde la piel se confunde

con la sombra infeliz de la erosión múltiple

mis brazos en cruz, mi torso tiznado,

mi pecho que suda la sangre negra de los ríos sin alma

te llama al abrigo de los muros al sol, del volcán azul,

de la noche que vibra con los acordes de un violín celeste.


No existen ya las palomas que se alejan del mar como luces blancas,

no existe el color en las flores, ni existe el árbol sin fruto tan pétreo,

tan fósil, tan inmortal.


Unicamente existe la isla que nunca fue jardín ni oasis

en medio de un océano del que no recuerdo su nombre.









viernes, 15 de mayo de 2026

Lo oscuro

 

En el espacio donde duerme el silencio la zona gris de la luz,

penúltimas tardes que se entrecruzan por la rendijas que despiden con ecos

la luminosa estación de los adioses.


En el cielo la ósmosis de nube y azul danza entre claroscuros

como pájaros velados por la vespertina fuga de los calendarios

abiertos a la soledad de un tiempo que forma elipses

bajo racimos astrales de infinitesimal desliz.


Y vuelve la sombra al árbol y la noche al alma y la negrura al pozo

donde el carbón semeja el tizne ambiguo de un celeste ovario

sin la luz de un sol entre escombros que renacen al día

como un sueño de blanca palidez.


Y en el corazón de la ceniza, y en el revés de la luna,

y en el grafito que no escribe con el lápiz que fue aurora,

un único dibujo queda sobre el papel ya ennegrecido por la edad.











jueves, 14 de mayo de 2026

Soy yo

 

Celebración de la vida este segundo que pasa, abro los sentidos 

al cáliz del tiempo, la luz que te viste de ángel soy yo, el perfume 

de la flor que llega a tu faz soy yo, mi índice en tu piel soy yo,

mi lengua en tu húmeda lengua soy yo, y el sonido del viento 

en el cristal, como un arrullo que nos mece en la quietud 

de la clara noche, también soy yo.

miércoles, 13 de mayo de 2026

La felicidad virtual en solo diez minutos de anuncios

 

Qué fantástico automóvil, qué mona la chica de l´oreal,

qué músculos el joven que me anima a usar cierta colonia,

mi actor favorito se toma un café que debe estar buenísimo,

portales en internet donde puedes viajar a islas paradisíacas,

con esa música que suena en el anuncio me enamoré de mi mujer, 

el corte inglés nos seduce con su campaña de primavera-verano;

en apenas diez minutos- o fueron veinte-vi pasar la felicidad de los otros ante mí;

ahora vuelvo a lo real donde no llego a fin de mes con el alquiler del piso,

los gastos de la casa, la comida, la ropa de los niños y encima 

va y se estropea, de pronto, la nevera...



martes, 12 de mayo de 2026

Escena de bar

 

En el desorden de los vasos hay un adiós de penumbra

y es la música el soliloquio de un verso que repite sin rubor

palabras que nacieron para ser alquimia en los labios de Elena,

el humo forma un nimbo en la corona familiar de cada uno

de los rostros que ya son un mural de luz que invita al refugio

bajo el bosque armonioso de la contingencia nocturna, Juan ríe

con la gracia del deseo en el atril de los ojos, Matías roza con su mano

la mano delgada de su novia Ángela, el blues adormece mi corazón

y llena de melancolía mi sangre donde el alcohol ruge como un león

atrapado por las flores del hastío, afuera la lluvia se tiñe de luna,

adentro solo un murmullo de rosas tibias acompaña al silencio

con quien hablo antes de volver a mi cubil donde el día a día

es tan azul como un zafiro que ignora cuál es su verdadero color.



lunes, 11 de mayo de 2026

Más guapo que mi hermano

 

Ya sé.


No me digan más.


Todo es una cuestión de herencia

-esos malditos genes-.


O de azar.


De mi hermano dicen ¡qué guapo!

-su rostro es pura armonía-.


De mí que tengo cara de buena persona

-en versión cubista-.


Daniel, mi hermano, liga mucho,

yo no ligo más que con mujeres

que están tan desesperadas como yo.


Pero un día la fortuna se alió conmigo

y gané treinta millones de euros a la lotería.


Ropa de marca, un chalé junto a la playa,

una mansión con vistas, tres automóviles deportivos,

un yate en Marbella, escapadas a hoteles de cinco estrellas,

comidas en restaurantes de varios tenedores.


Vamos, una vida de lujo.


Ahora las mujeres hablan sin parar de mi irresistible atractivo.


He dejado de tener cara de buena persona

-en versión cubista-.


Ahora me parezco a George Clooney.









































domingo, 10 de mayo de 2026

Un provinciano en la gran ciudad

 

Este tren surca las avenidas del futuro,

llega, arriba a la estación del sueño,

en él los rostros callan, son multitud,

eco de bienvenida a la espesura,

a las calles grises,

al neón que anuncia mil promesas de edén.



Cruzo como en un puente de enero

bajo la lluvia de arco iris

la línea invisible que une el color de los semáforos.


En este río de músculos vencidos por la lentitud

viajo con el horizonte en llamas hacia el corazón de una metrópoli

que recibe a mi perdida adolescencia y envía mensajes al alba

de banderas que el aire mece bajo un cielo de ángeles

aplaudiendo a los círculos del misterio.


Me asomo al laberinto que el azar dibuja

antes de que mis pasos inscriban la huella del nómada

con su telaraña de signos como índices pétreos

en el corredor sin salida de la infatigable noche.



sábado, 9 de mayo de 2026

Canto

 

Asusta la frialdad de la piedra, el gris moteado

que acoge en su vientre el tallo aún tierno de mi ser.


Vendrá el turbio eje con el que giran las mariposas de la luz,

tendré la flor abierta de la vida sobre mis manos

de piel colmada por un agua que es la voz de un futuro imberbe.


Aquí bajo el rectángulo que anuncia letanías,

en habitaciones que son nidos de contemplación hacia un cielo de metal,

con el alba que se desnuda en los patios como una plegaria levemente azul

y el rumor de las calles entre balcones que se besan igual

que pájaros que aman el aire fugaz que une sus designios,

voy al encuentro de la ciudad con el traje triste del silencio

y el ansia infantil del asombro.


Está la alegría de los mercados, el prócer en su pedestal de granito,

el río de color múltiple con el sueño que asoma en las pestañas de la juventud,

la coreografía que despierta al lánguido sol como una herida que busca

el reparo de la dermis alegre, el desnudo de la fontana que ya es canción

que trina por las rúas, entonación que en mí rebosa y canto,

canto como si abril en mi interior también floreciera.



viernes, 8 de mayo de 2026

Las dos caras del espejo

 

Los mitos y los sueños:

el ángel azul, la Arcadia feliz,

Ulises, las sirenas, el Leviatán,

la isla del tesoro y muchos,

muchos

más.


Y aquí, a este lado del espejo,

yo tan real,

tan nadie,

tan nada.

Nieve y alma

 

Lanza su onda de nieve el cielo gris,

no son pétreas las nubes con su aljibe

opaco como un artificio de agua

en la oscuridad del cenit, nieva

en la luz que, poco a poco, enfría

el corazón donde late mi alma.



miércoles, 6 de mayo de 2026

Abel

 

Éramos tan diferentes.


Él rudo,

huraño,

melancólico.


Yo vital,

bondadoso,

un hombre responsable.


De niño Caín me miraba como si tuviera

la espina de los celos hincándose 

en lo mas recóndito 

de su corazón.


Cada uno eligió su tarea,

él cultivar los campos de sol a sol.


Yo pastorear los rebaños desde el amanecer

hasta que el día anunciaba 

la proximidad del crepúsculo.


Dios nos pidió una muestra de amor.


Caín le entregó cien gavillas de trigo

y yo un hermoso carnero.


Le dije: no soy culpable de que Dios eligiera mi presente.


Entonces de su zurrón sacó una quijada,

golpeó y golpeó en mi cabeza

hasta que comprendí que ese era el final

y que a Caín le esperaba algo peor que la muerte,

el juicio de Dios.

Caín

 

Este sol que aturde los sentidos y está sed

que cuartea mis labios y seca mi lengua.


Labro en la plenitud del día y en la sombra de la noche,

el fruto se agosta, el trigo es negro como mi ansia.


Abel ríe mientras su rebaño bebe en el manantial

y come la hierba aún fresca del rocío.


Yo daré a mi dios un resto de la mies,

él le dará el hermoso ejemplar de un carnero joven.


Arrodillado, con la piel ajada lloro ante el desprecio a mi labor,

y crece en mí un fuego omnisciente que busca el rostro hermano

con la rabia invencible que destruye la armonía del bien.


Aún gotea de sangre el instrumento de la maldición

cuando mi dios indaga por la suerte de Abel.


Yo respondo, herido en lo profundo,

soy acaso el guardián de mi hermano.


La ira del creador marca mi frente,

y es entonces que debo vagar incesante por las duras estepas

más allá del edén donde oriente es un páramo infinito.


Y así será para mi estirpe durante toda la eternidad.













lunes, 4 de mayo de 2026

Adán y Eva

 

Corre el agua cristalina, cantan alegres los pájaros,

los frutos en sazón, el cobijo de la fronda, y tu desnudez

de hembra ante mí; yo no quería nada más que habitar

el vergel, tú eras asombro, codicia, la luz que descubre

el oro oculto del saber; te tentó la sierpe con palabras ciegas,

comí de tu mano la pulpa blanca, fue entonces que conocimos

el dolor, la oscuridad y la condena de vivir en este mundo sin alma.





domingo, 3 de mayo de 2026

Incomunicación

 

Dos islas sin un mar en medio.


Dos idiomas en distinto polo.


Las miradas no se encuentran

ni el pensamiento une sus voces.


Como barcos van uno a oriente 

y el otro a occidente

sin compartir

nunca

el mismo sol.



sábado, 2 de mayo de 2026

El despertar del estudiante(un día de noviembre de 1.983)

 

Se filtra la luz por los resquicios de la persiana.


Fue eterna la noche, yo marea,

yo jueves en un delirio de juventud.


Ocho y media de la mañana, la primera clase es de Metafísica,

se va el pensamiento hacia un perfil de mujer que vi y no vi,

las colas y las voces altas, los vasos de cristal casi vacíos,

la música desconocida, la luz azul del pub,

los saludos entre colegas.


Hora de entrada al colegio, tan próximo, el sonar de un claxon,

la vecina de arriba que canturrea algo ininteligible,

la ducha que espera mi cuerpo dolido

-por dentro y por fuera-.


Qué clases tocan hoy, qué horario si ya es viernes,

a las doce cita con Alberto y Maite en la cafetería de la Uni,

después el menú del día en el comedor universitario.


¿Vendrá a la biblio la chica que tanto se parece a una actriz de cine?


Pronto llegarán los exámenes, y el invierno que se anuncia con lluvia y frío,

el aire como una ola que golpea sin tregua, el ciclo inmortal de la vida

del que aún no soy consciente, el futuro como una bala que dispararé a ciegas.


Ojalá atine, ojalá halle un mínimo de felicidad,

un pequeño oasis de amor, el reflejo de una amistad,

un trabajo que no solo me alimente.



viernes, 1 de mayo de 2026

A mi piel

 

Cuantas veces la luz anido en tu mapa, cuantas el roce

fue un rastro de vida en tu pátina virgen, con el color

carne y el vello de la negrura alzándose desde tu raíz,

con la dermis como una bandera donde anuncias que no

hay rendición para tu voz altiva, te encoges si el frío

abraza tu desnudez, húmeda si la fiebre del calor logra

que brote un manantial en los poros abiertos, de ti

nacen ríos, colinas como venas, un mosaico que cuaja

en celosía cuando la vejez pone arrugas que señalan

el camino hacia un final que se antoja próximo,

como nubes de tormenta en el cielo de tu alma.

jueves, 30 de abril de 2026

Sucede

 

Sucede que el tren nos lleva a una estación desconocida,

que la noche es un mosaico de estrellas invencibles,

que con la palabra se izan los fuegos artificiales del deseo,

que la ciudad sonríe a nuestro paso y todo es carnaval

en las esquinas y en los rótulos está escrito con letras

luminosas el nombre del amor, que llueve y es abril

y que ya nunca mas seremos, en vez de dos, solo uno.



miércoles, 29 de abril de 2026

Las cenizas del tiempo

 

Yo también fui juventud y tuve hambre de vida;

no puede el tiempo explicar el ansia de lo que fluye

y marca con sombras ajadas el transcurso leve del existir;

si miro la huella que dejó en el aire un vocablo,

el misterio de arrojar semillas del ser sin la conciencia

de su inutilidad, el rostro que en el instante envejece

como una flor que el destino fugaz de lo ido desampara;

si en el recuerdo todos los nombres citan un adiós,

si un eco es la letanía de lo perdido, si avanzo

hacia esa luz ignota que indica un final inexorable,

entonces qué del hoy guardaré si un ascua

que apenas revive calienta el último vestigio de mi fe.

martes, 28 de abril de 2026

El servicio de caballeros del pub " La Patena"

 

Mejor que allí no te de una urgencia.


A primera hora huele a desinfectante

y a ambientador barato.


El espejo medio roto,

el grifo que gotea,

el lavabo con restos de orín,

los urinarios con ese color levemente amarillo

producto de la mucha micción.


La taza del váter ¿dónde está?,

la cadena sin el pomo,

si tiras de ella cae un agua marrón.


La luz artificial automática se apaga

justo en el momento

en que mas la necesitas

-ya suponéis cuándo-.


El aire acondicionado del secador no funciona,

el recipiente de jabón no funciona,

la máquina de preservativos sí funciona.


Lo repito, mejor que no te de una urgencia

para evitar su uso.


Salvo que al final de la noche

la chica con la que ligaste

te pregunte si llevas gomas

y a ti ya no te quede ninguna.


Por un buen polvo hasta fingirás ser un valiente.











lunes, 27 de abril de 2026

Madre

 

Allí, en tu vientre, conocí el dulce calor del silencio tuyo,

me llevabas a las islas de la luz y nadaba, crecía en el agua

fértil de tu lago como una sirena en el oasis de tu nido;

tu latir fue mío, mío fue el canto que llegaba a tu interior

desde el muro frágil de tu piel extendida, aprendí a nadar

en el líquido materno que era tibieza y era sostén de mi

embrionaria sed, llamé a tu portal con la incipiente forma

que crecía entre las paredes del amor, recibiste la semilla

en el cuenco de tu óvulo con la esperanza de que naciera

en ti el tallo que un día se volvería árbol en el bosque abisal

de tu estirpe; ahora soy yo la rama que busca un nuevo fruto

que madure en la luz y después caiga entre las raíces tuyas

como un carozo se alimentase únicamente de eternidad.


domingo, 26 de abril de 2026

Vivir

 

Da un paso,

luego otro

y otro.


La vista siempre en el horizonte.


Aunque nunca llegarás a él

habrás hecho

camino.


sábado, 25 de abril de 2026

Como un imbécil

 

Todo un clásico para una cita: película romántica

y después un buen restaurante en el centro.



Ella y su vestido rojo, su carmín, su rímel

y esos pechos que se insinúan bajo la ropa.



Yo con mi americana,

mi camisa azul y mis chinos

-el colmo de la originalidad-.



De cena unos entrantes para compartir.



Después, carne-yo-,

pescado-mi pareja-.



De postre, los dos, tiramisú.



Un rioja gran reserva para acompañar.



¡Perdonad, que no cite la literatura de la carta!



Esas miradas, esos guiños, esas sonrisas,

y un leve roce de las manos...



En total doscientos euros

que pagué yo,

naturalmente.



Al salir me dice subiéndose al primer taxi que pilló:

disculpa pero llego tarde a una despedida de soltera.



Y allí me quedé yo, como un imbécil, junto a la boca del metro.





























viernes, 24 de abril de 2026

Metáfora del existir

 

En la curva del ánfora

o en el vientre de la crátera

un dibujo en negro.



Es de un felino en el acto de cazar.



No adivino su presa,

tal vez se trate de un animal

que huye y nadie ve.



Si el ánfora o la crátera

fueran un espejo

que me reflejara,

la víctima sería yo,

incapaz de huir

ante mi suerte.

jueves, 23 de abril de 2026

Unos momentos de contemplación

 

Entrechocan sus alas y picos

en combate voraz.


Sólo por unos restos de pan duro.


Parece que para ellas

no hubiera mañana

ni día venidero.


Alguna sangra, alguna se encrespa,

alguna huye, alguna agrede...


Todas buscan una única cosa:

el mejor de los pedazos.


Nada las sacia,

ni las detiene

en su salvaje rito.


Hay tanto de humano en ellas

que al mirarlas

yo también

me siento

paloma.













Némesis

 

La luz cenital sobre mí

y yo

que solo consigo

ser sombra.



miércoles, 22 de abril de 2026

Paisaje de río

 


Un silencio de pizarra acoge la quietud del río

y es un rostro ajado el perfil de las laderas,

la piel pétrea y el fruto de la vid como zarcillos

de un verde en flor, esta luz gris de nube velada

posa en la frondosidad de los árboles una lengua cálida,

apenas el aire mueve las ramas del chopo, del castaño,

del abedul, del laurel y de algún olivo secular,

la crin del sarmiento que recorta un viticultor

mientras recorre el bancal, el milano que busca

el azul entre la lluvia finísima, el agua casi azabache,

nuestro navío que sortea hojas y troncos con su ritmo

de cetáceo afónico, y aún los ecos del motete

bajo la parra monástica, en el cañón vestigios

de la labor que madura con lentitud como la tez

liquida de este río impasible y en su fluir sereno.





















lunes, 20 de abril de 2026

Tu apariencia

 

Te prefiero en carne viva, sin ningún abalorio,

pura en tu sentir, un alma que no esconde

bajo las palabras un vislumbre de falsedad,

ausente de ornatos, sin el carmín que maquille

tu boca, ni el vestido que oculte tu frágil cuerpo,

sin la voz que finge para seducir al amado,

sin la riqueza artificial del que idolatra el oro

ni el egoísmo que mutila la razón que nos une,

solo tú, casi salvaje en la jungla de mi ser

tras el amparo de este oasis que te acoge.



sábado, 18 de abril de 2026

Toda tú eres candor

 

Nace en ti la palabra sin el peso que corrompe el sentir.


Toda tú cristal puro que en tu desnudez muestras la virginidad

de un corazón que sufre ante el dolor mío.


Tu índice vaga por mi rostro, en la comisura de tu boca

hay cisnes blancos, en los iris el agua de una lágrima vela el azul.


Jamás hieren tus verdades porque en el ventanal de la inocencia

no hay espadas de luz sino una sombra que cobija el ardor mi duelo.


Juegas con las flores de un jardín que nunca está mustio.


Sonríes igual que una niña aunque los años 

ya dibujan ríos secos en tu piel.


Eres un soplo de aire tibio que refresca la noche

en que antes de conocerte yo vivía.



viernes, 17 de abril de 2026

Un reproche a mi autoestima

 

Yo esperaba que crecieras segura de ti

entre las olas del mar de la vida.


Creí que poblarías mi sangre

con la altivez de quien se enfrenta una y mil veces

al destino que le tocó en suerte.


Pensé que igual que los músculos,

el osario que sostiene mi verticalidad,

el vello que brota impune por los recovecos de la piel,

la voz que madura y agrava su tono,

tú serías mi adalid,

el capitán de ese ejército sin nombre

que es un cuerpo cuando transita desvalido

por los círculos que el azar dibuja

sin tener en cuenta

ni el dolor

ni la herida.


Me equivoqué contigo ya que no pusiste en mí el acento del orgullo,

ni en las palabras un arma con la que amedrentar al enemigo que agrede,

ni la flor del narciso fue tu regalo, ni perseguí sobre tu cuadriga el oro de un triunfo,

ni me jaleaste en la lid, ni hallé ese amor que se volcara en mi como un perro fiel.


Y ahora qué queda sino el desnudo de un alma

y el solitario jardín que es mi edén

sin el juicio pertinaz

de la dura querencia.







jueves, 16 de abril de 2026

Esperanza que nunca llegaste

 

Tantas veces te invoqué, tantas fuiste mujer veleidosa

que coquetea con la ilusión del caído.


Me poseíste con tu aura virgen, tus guiños de amistad,

el color-verde mar, verde esmeralda, verde fruto

del manzano, verde hoja del árbol fértil-

al que pusieron tu nombre.


Por ti me icé cada vez que la fatalidad hizo de mí su diana,

por ti el sueño se hizo carne y entreví una luz en medio

del túnel que me habita.


Por ti doné un óbolo al dios del futuro apostando por ganar una paz

que naciera entre las flores invencibles de la desgracia.


Por ti aguanté de pie las embestidas de lo real

como una estatua pétrea ante los vientos que silencian la voz de un niño.


Hasta que, al fin, supe que solo eras un ángel fugaz en un cielo sin azul,

la sombra de una luz que no existe, la mentira en la que creemos

para huir de un destino que maltrata nuestro ser, el rótulo que un día

deja de brillar en el horizonte, ya para siempre y sin remedio.





miércoles, 15 de abril de 2026

Invierno

 

La amapola del frío crece en la tierra del insomnio

y es una flor que finge ser de cristal puro.


Abro mi ventana al silencio de la nieve

que reluce bajo la negrura de la noche.


Está aquí la sombra del hielo que anuncia el eclipse que seremos.


Están la bruma y la escarcha en el frágil esmalte de las sábanas.


Y estoy yo como un rocío sobre tu piel

que aún conserva dentro de sí el ascua viva del deseo.

martes, 14 de abril de 2026

Allí

 

Solo por pronunciar la palabra huella

asoman con la lucidez de lo imborrable

los ecos de la vida.


Allí el viento que el mar trae con la sal húmeda

que se adhiere a mis mejillas de niño.


Allí la eterna luz velada por el gris que ponía

en mi rostro un gesto de triste desamparo.


Allí la inocencia y el éxtasis de la juventud,

la sensible canción que arropa el ansia del amor

con versos que se posan en el nido de un corazón

que abre sus pétalos a la vida como un narciso que sueña

con descubrir reflejada su imagen en los ojos de quien ama.


Allí la penumbra de una ilusión que se desvanece

igual que el rocío bajo un sol sin clemencia.


Y la candidez del arlequín como un traje que perderá el color

al transcurrir las horas pálidas de un mañana

que no reconoce en la pasión la más pura fe

del que lidia con verdades en un mundo falaz.



Allí el último canto sin apenas voz cuando llegue al estertor

todo lo ido en una ráfaga de luz donde aún vibre

como en una música final todo lo que fui

y hoy ya es historia.





lunes, 13 de abril de 2026

Lo sabes

 

Con qué orgullo frotas tus mejillas

donde el rímel es un río negro que mana llanto.



Te han herido tantas veces que ya el dolor es tu patria.


No hay futuro en el abismo sin orden de un presente

que ahoga tu ser con la desgracia pura de una fatalidad

sin alma.



Lo sabes, como sabes que tu orina es roja

y tu tos un continuo eco de espantos.


El temblor de las manos ya no acaricia

dulcemente las flores que poblaban el jardín

de aquella juventud invencible.



Nadas en un pozo y aunque veas el cielo

nunca habrá un sol que ilumine tu esperanza

ni una luz que te muestre el camino

por dónde

se regresa 

al edén.











sábado, 11 de abril de 2026

La chica de la Biblioteca

 

Este silencio de ecos llega a mis ojos y calla.


El dibujo de un ángel

tatúa el envés

de tu mano.


La luz de ágata

y el crisol secular de la historia

que habita en mi mente

como un cenotafio 

irreal.


Sueñas tú con los tigres de Asia,

sueño yo con islas

en el mar

de tu espalda.


Las horas navegan

por los ríos

que descubrí

en tus pupilas

cuando al alzar los ojos,

por fin,

me miraste.





viernes, 10 de abril de 2026

Lección de historia en el Aula Magna(1.982)

 

Qué vetusto el artesonado, las vidrieras poseídas

por la claridad de la mañana, un acento de bocas

carmesí y un racimo de hombros como árboles

mustios en el bosque ancestral de la cultura.



Pilares de mármol en la sala y rastros de caoba en los pupitres,

filas como de vid en su bancal, un crisol de vestidos multicolores

lucen las jóvenes, letanía del gris y el negro en el grupo gótico,

o de arco iris robado y gavillas de lana en las solapas,

algodón entretejido, vaqueros levis, tu fular

que relampaguea como un satélite de luz

en el atrabiliario conjunto.



Asoma el académico con su traje de guata, por el estrado,

desde la pizarra, desde el atril, desde la mesa y la silla

de tafetán rojo su rigor esparce una lluvia secular de rancio edén.



La voz, paradójicamente infantil, declama los episodios

oscuros de un ayer en que el tiempo una vez más fue herida.



Hay pasión como de ángel que anuncia el caos, hipnosis

de acentos, de énfasis y ardor, de altisonante culmen

que deriva en gotas ambarinas sobre los rostros aún insomnes.



Las preguntas son la nube que descarga inquietud y siembra

los segundos de una curiosa altivez, en los bolígrafos la tinta

se ha vuelto caligrafía ardua, elipsis sincopada, jeroglífico azul

que contiene un mar indescifrable, un enigma que juzgará

el dios de las calificaciones, los temas vertidos en la hoja

con membrete que evaluará tu capacidad de simulación,

la dócil virtud de reproducir lo que un día interiorizaste

para, después, ser olvido.


miércoles, 8 de abril de 2026

¿Quién cuida de quién?

 

No se muestra dulce ni cariñosa.


Es más bien arisca

como una gata

que cuida

celosamente

de su prole.


Ocurre que en su vida

no hay ningún gatito.


Lo único que hay es soledad.


Y ahora yo me pregunto

quién cuida

de quién.


Si la soledad de ella

o ella de la soledad.



































martes, 7 de abril de 2026

Mira bien de quién te enamoras

 

Aunque no sea su verdadero nombre

la voy a llamar Margarita.


Es por lo de los pétalos,

ya sabéis, sí, no, sí, no.


O bien a medias: sí pero no, no pero sí.


Lo imprevisible tiene su gracia y su desgracia.


La gracia(la de la risa) es suya,

la desgracia(la del llanto) mía.



















lunes, 6 de abril de 2026

Las certezas

 

Quién suma dos verdades, inventa una mentira.

(Poema “El cínico” de Benjamín Prado)



Tu verdad y la mía no se conocen.



Son como dos rostros que conviven de espaldas,

dos frases en distinto idioma

que no se comunican

entre sí.



Que sigan cada una por su lado.



Que sean ríos que no suman sus aguas.



La verdad es un mineral tan puro

que no soporta

aleaciones.













El túnel

 

Vivo para descubrir el mineral virgen,

la inocencia del infante

que brilla en la noche.



Encontré la luna gris,

el duende opaco,

la máscara sin dios

que anuncia el tiempo de lo oscuro.



Busqué la luz en la tiniebla,

el sol en la calígine,

el brillo de la inocencia

en el pozo de la noche.



En el túnel continúo

sin ver aún 

la salida.



domingo, 5 de abril de 2026

Metáfora de la vida

 

Nunca el mar fue mío.


Nadé en su vientre,

emergí ola,

arrojé con él

mis pasos

en la arena.


Como la vida

el mar volvió

-ahora sin mí-

a la playa

y borró

con su espuma

lo que un día 

fueron 

mis huellas.



sábado, 4 de abril de 2026

Residencia de ancianos

 

Arrastra los pies al caminar.


Se esfuerza en ir erguido

porque el orgullo es algo

que no envejece.


Ante el ventanal mira el jardín con ojos de ausencia.


Es como si aún pudiera ver el pasado vivo

entre las hojas caídas de los árboles.


Podría estar un día entero así.


Alguien le llama por su nombre,

"Ramón, vámonos",

le dice con cariño

la enfermera.


Y vuelve a sentir que nada es tan real como su miedo.