martes, 29 de septiembre de 2026

Como un hada

 

Abres un libro y vuelan palomas

como verbos de infantil azar.


Te vi en el cristal cuando ya no eras sombra,

te soñé luna en la cadencia de los tiovivos

siempre en círculo alrededor de un jardín alado.


Te perdí al nombrarte en soliloquio sin un diálogo

al trasluz de las noches en vela.


Fuiste un árbol de ramas verdes que creció en el agua

como un géiser de amor.


Ni la lluvia ni la ola mojaron jamás el alba de tu pecho,

tan clara, tan lívida en la etérea canción

de los silencios insomnes.


lunes, 28 de septiembre de 2026

El encuentro

 

Casi no te reconozco.


Igual que tú a mí.


Lo noté enseguida.


Tu voz ha cambiado,

los gestos, la mirada.


Sé que también mi voz es otra,

mis gestos otros,

la mirada otra.


De los ideales, ya ni hablamos...


Al irte vuelven a mí los recuerdos

de la edad 

sin sombra

que nos unió

cuando aún éramos 

jóvenes.

domingo, 27 de septiembre de 2026

Ante el espejo

 

Mi perfil es un río que no cesa, mis ojos

una sombra sin color, hay en mi piel muchas

pieles sepultadas que apenas consigo ver, un

palimpsesto de carne fláccida en la superficie

del azogue llama, inútilmente, al niño que fui,

pronto seré calavera sin perfil, sin ojos, sin piel, sin

carne, y sin el peso atroz, que provoca en mí, la nostalgia.

sábado, 26 de septiembre de 2026

Ciudad al sol

 

En su corona ocre dientes de caliza

y en el suelo de las calles iris de cristal.


Las playas delgadas como un labio,

lágrimas de peces sobre la espuma,

tu voz dulce que asoma como un canto.


La nostalgia y el futuro en fría exposición

mientras el lenguaje se mixtura en ecos

de un babel sin límites.


La luz aquí es un árbol que derrama frutos dorados,

en los balcones la quietud, en las rúas la piel

que se abre al sol como un pétalo

de nácar.

viernes, 25 de septiembre de 2026

La llama

 

¿Qué hay en mí que llueve cada día? Páginas

del pasado en abecedarios de luz, los rompeolas

que aún reciben el rocío de la espuma en su vientre,

las vértebras de la ilusión en mi esqueleto envejecido,

el cansancio que finge alas para que vuelen los pájaros

de la memoria, un resol que brilla en las cavidades

recónditas donde sobrevive el ángel de la infancia;  

todo lo que es llama que ilumina el interior del hombre 

que soy en el corazón de un tiempo que no cesa de fluir.


jueves, 24 de septiembre de 2026

Incomunicación

 

Mi idioma es un viento

que apenas me habla de ti.


Ceniza de la tarde en tu caricia

y en mi mano un lápiz mudo

que ya no escribe tu nombre.

Visita a Ronda

 


El acento de las ramas da voz a la sombra,

luz de oro, luz entretejida por el alelí, se abre

el color de la sierra al murmullo tenue del azul,

risco nidal que asoma con sed desde la gruta,

el milagro del puente con párpados de arenisca,

un arrobo de amantes encala la faz del silencio,

el alba del blancor en la memoria de la cálida

noche, en el azulejo la palabra es racimo dulce

de vocales al sol, hubo gloria sin paz, hubo

altitud de pájaro y el arpegio del frío que brota

entre las flores de un jardín de pétalos rotos.


viernes, 18 de septiembre de 2026

La noche que agoniza

 

Ansía el gris un orden que no imponga su color

de ceniza en los intersticios de la piedra, y es que

hoy cuando los murciélagos llaman a la claridad

tu sombra viaja en mí como un latido de nieve

en el ardor del alba, ayer eras azul de mar, espuma

que rompe en el dique de la ausencia con sortilegios

efervescentes que en mis labios dejan estigmas de sal,

mutas según los oráculos del estío como un presagio

de arco iris, así engañas a la lluvia con la luz más pura

enredándose en los hilos que destellan, en el pálpito

sin materia de un reflejo hostil que en la latitud de mis ojos

se desvanece bajo el impulso de esta noche que agoniza.

jueves, 17 de septiembre de 2026

El mar interior

 

Adentro está tu universo con el coral vivo del pasado,

surcas un mar que nadie ve, allí hay islas donde guardas

los tesoros que regresan a ti en los navíos que hinche

la memoria, solo tú conoces la singladura, solo tú

eres el capitán que gobierna este buque que un día

encallará en las inevitables rocas del olvido.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

El sacrificio de los corderos

 

Qué gracia infantil,
qué ritmo de ángel,
qué infinita ternura
la de tu amor puro.

Qué ojos en donde la paz va a rendir
su bandera
blanca.

Asumes, equivocadamente,
que el sacrificio es pasión de dicha,
coro que al fin recibe
tu más aguda voz.

Solo un eco mudo en el instante
que precede al rito
mientras la noche
sangra pedazos de vellón virgen
caído
en briznas
de maná
púrpura.

El granizo


Todo era silencio en mí.
La sombra en la palabra,
lo que oculta el miedo.
Y llegó la ola como un latido de piedra,
un cardumen blanco, duro, hostil.
Cayeron los planetas minúsculos sobre tejados dormidos,
cayeron como una siembra de hielo,
como un ejército lunar de insolente pedrisco,
como un alud de tiempo que rompió la piel de las calles,
el esqueleto de los vehículos, la flor viva de los campos.
Sonó su caída de ángeles como un grito de escarcha,
todo para morir en un ataúd de agua,
filtrándose hasta el tuétano de la herida,
sin dejar huella, como la travesura de unos niños
que no imaginan su alcance.
En mi ventana quedó la cicatriz de un asalto.

martes, 15 de septiembre de 2026

Camino al futuro

 

Como cimbrea el aire la espiga en sazón, así el ritmo

y la cadencia de tu cintura vaga, y no hay otro clamor

que el de la luz ni otra magia que la del pájaro que en tu

corazón vuela, junto a ti, pulida, recortada bajo la fiebre

del azul somos ceremonial del encuentro, polen que

reproduce el son de la palabra en las bocas sin cenit,

con los bríos de la armonía cuando en las extremidades

un compás sucede al otro y es danza la luna de los pasos

y es ósmosis la mecánica que une los pies, ya no islas,

ya istmos de sombra, ya invencible ligadura, ya bajel

del sentir donde no existe polizón, solo mar y tú y yo

a la deriva como amantes que sueñan con otra edad,

en otro sitio, en otro país, en otro día, sin luz, igual a este.

lunes, 14 de septiembre de 2026

El frío de la tristeza

 

El aire se espesa como una ola oscura, viene el rumor

antiguo de la desesperanza con el canto triste de un silencio

que ha perdido su noble razón junto al árbol de la luz,

porque al pie de la lágrima hay nubes negras que presagian

una mueca de mármol, una cicatriz que se abre con la mirada

atroz del cansancio más profundo; lo mismo que una sombra

que nace de otra sombra, o el hechizo que pone en los párpados

la semilla de la desilusión, o el río que inunda la siembra de los días

felices, o la faz donde el dolor es tan árido como un pátina de cal

sobre el gesto amable de la sonrisa yacente, así llega a ti

el filo de una espada que corta el tallo de la placidez, así

la bruma que vela el horizonte con esa lasitud del alma

a la que nombran desidia, así lo inmóvil que crece en las

extremidades como un frío que impide volar a tus sueños.

domingo, 13 de septiembre de 2026

El alumno modelo

 

Qué orgullosa estoy de ti

mi cariñito,

mi tesoro,

el rey de la casa.


Por fin sacas buenas notas, ya sabía yo lo listo que eras,

se lo pienso soltar a la cara a tus profesores,

unos inútiles que no te valoraban como mereces.


La de Lengua que si las faltas de ortografía,

que si eras incapaz de resumir el cuento de Caperucita Roja

y que si “El principito” para ti era un muermo...


El de Matemáticas que si te costaba un mundo sumar dos y dos.


La de Geografía que si confundías París con Londres.


El de Química que te comparaba con un desperdicio…


Pero, dime, ¿a qué se debe tu cambio?


Son dos cosas, mamá,

ahora con el nuevo plan de estudios

-creo que se dice así-

no hay exámenes,

trabajamos en equipo haciendo proyectos,

y yo tuve suerte con mis dos compañeros

que además se han convertido en mis mejores amigos.


Ah! sí y cómo se llaman.


IA y Chagpt.


¡Qué nombres más raros!


Son sus apodos, mamá, estoy tan contento, son tan inteligentes…


Ahora déjame que tengo que jugar a la Play

y luego un rato de tiktok.



sábado, 12 de septiembre de 2026

Lo presentido

 

Está en el aire el suspiro que callas, está otro nombre

y otro lugar, está el gesto que impide la cercanía, está

el muro invisible que me circunda como un aro infernal,

está la mentira en la voz fluyendo desde el miedo

a ser descubierta, está el silencio cuando tu palabra

es la sombra de otra palabra que no dices, está el azul

en tu piel como un mar en el que ya no bucea mi cuerpo,

está el olvido tras la puerta de una casa vacía, está el círculo

que me separará de ti trazado con la ceniza del adiós,

está el principio que anuncia el final aún con timidez

como la luz de un alba que asoma entre nubes de tormenta.


viernes, 11 de septiembre de 2026

La buena suerte

 

Un día llegó, inesperadamente, con su voz de ángel

a decirte, por fin estoy aquí; no pensabas que existiera

acostumbrado a la derrota, a las continuas olas del infortunio,

pero llegó, por una vez llegó, y en tu sangre creció la alegría

llevándose con ella los posos del dolor, el muro de la desventura,

las flores que el fracaso sembró en el vientre de la esperanza.

jueves, 10 de septiembre de 2026

Mi espejo

 

Atravieso el mercurio como quien nada hacia la noche,

allí hay un hogar que abre sus ojos a la profunda evocación

de quién ya no espera otra luz que sobreviva a la que asoma

en el resplandor desvaído de la memoria, recupero el dibujo

de las grecas en la pared, las habitaciones que aún guardan

el misterio de los cuerpos idos, la música que danza en el aire

con olas que conmemoran el sentir adolescente, la voz grave,

la voz dulce y la voz tímida bajo los techos de molduras grises,

la llamada del teléfono con la secuencia de sus latidos como

un rito ancestral, el lugar donde la luz amarilla y la luz

blanca construyen un halo mágico de briznas insomnes,

las cosas que son imagen y no ser, virtualidad y no materia

de un mundo que aún pervive en lo más hondo de mi espejo.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

La inútil empatía

 

Intercambiamos los lugares en la cama.


Mi auto deportivo por tu coche familiar.


También los sitios de la ropa en el armario.


Y las tazas del desayuno.


El puesto que ocupamos en la mesa

y en el sofá.


Tú cocinabas de lunes a jueves

y yo de viernes a domingo,

ahora es al contrario.


Todo por entendernos mejor,

variar las costumbres

y no ser tan rutinarios.


Al final no resultó como esperábamos.


Querida, la verdad es que el problema

no son ni las costumbres viciadas

ni la rutina que cansa,

el problema

somos nosotros.

La atracción

 

Fue el eco de una palabra o la magia de un perfil,

la esbelta figura, la voz o el acento, el color de la piel

o de los ojos, un canon inscrito en los genes como

un ardid de la especie, el azar o el destino que juegan

a unir sentimientos, o simplemente el amor del que

nadie conoce el por qué de con quién y hasta cuándo.

martes, 8 de septiembre de 2026

Ciudad

 

Ahora sé que en la ciudad fugitiva hay olas

que arrastran un mar de recuerdos, ciudad

sin norte que se eleva por las raíces del aire,

con alas de ceniza que mueven hilos grises

que en el pasado fueron coral rojo, vértebras

de un animal que cazaba sombras entre las luces

de neón y los solsticios de invierno, ciudad

que atraviesa sendas celestes por las vías

del invisible canto, ciudad vestida de abril

con flores en los patios y frutos de oro que brillan

como cornucopias al sol en las ventanas del alba.


lunes, 7 de septiembre de 2026

¿Qué clase de poeta te consideras?

 

Hay poetas que son como un reloj de cuco,

aquí estoy yo dando la hora(léase el poema

que acabo de publicar), otros escriben en silencio

como si fueran relojes sumergidos bajo el agua,

su forma de anunciarse es más modesta, son los

segundos que nadie oye salvo los que se sumergen

para oír(leer) su palabra. No sé a cuál perteneces tú,

en lo que a mí respecta(por si resulta de tu interés)

solo puedo decirte que yo disfruto buceando en el mar...

domingo, 6 de septiembre de 2026

Nostalgia

 

Ya no existe mi calle.


Solo la consigo recorrer si cierro los párpados.


Desapareció el súper de enfrente,

el único garaje donde guardaba la bicicleta,

aquel bar al que acudían los hombres

para tomar vino malo en tazas de loza,

la tienda del pan es una franquicia...


Tampoco estás tú.


Ni estoy yo.


Con mi calle desapareció también

-un día cualquiera-

la infancia

que tuvimos.


sábado, 5 de septiembre de 2026

Te escucho

 

Cualquier frase que digas, cualquier verbo que pienses,

cualquier adjetivo que uses, aunque sea un susurro

tu palabra, o reconozca el desprecio que hay en tu voz,

o te refieras siempre a los otros y jamás me nombres a mí;

te escucharé, como se escucha al manantial que da vida

a la raíz y al fruto que, por el regalo de tu agua, yo soy.


El nómada

 

Atrévete a cruzar el arco que divide la sed y el agua

de la plenitud.


Sé vestigio de lo insomne, acera

de un río que brota del cáliz de la templanza,

un aullido en el corazón de la penumbra,

el lobo desnudo que eligió la lluvia

como un don fértil.


Convéncete de que hay ángeles que guían los pasos

que en la ceniza dejan signos de una redención sin mácula.


Sabes que la rubia efigie de una hembra en flor dejó de ser pedestal

y ahora camina por los bordes del deseo con la fe en llamas

y un canto de sirena que no sucumbe al azar de los lugares aún no vivido.


Piérdete como un nómada que deja atrás su imagen en los espejos

de la noche y busca una luz para no morir en lo oscuro.

jueves, 3 de septiembre de 2026

Las decisiones

 

Fueron, al nacer, luna llena, cenit de un sol

omnívoro, en su interior, sin embargo, lo oscuro

esperaba la caída que sucede a la traición

de lo predecible, donde hubo luz de pronto

se abre una sima por la que cae el volátil credo

que impulsó una verdad, en la lejanía la forma

no es real, el perfil no sucumbe al tacto, solo

tras haber cruzado el dintel del presente el juicio

dará o quitará razones a la apuesta por la que un día

se optó, con la mejor o la peor de las suertes.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

En el bosque brota la fuente del dios-niño

 

Ángel de bronce con pátina verdecida el niño

que olvidó la sed, beben los pájaros de la luz

en la cóncava cuna del cáliz de piedra,

dulce el canto del agua que rocía el aire

vespertino, vientre que acoge la gracia

del manantial con frágil rumor de paz

en techumbre de copas, del ramaje del laurel,

del chopo adusto, del álamo entrecano

el bosque y la arboleda que circunda

al dios imberbe, todo es nacimiento

y resurrección en la fontana

de húmeda luz.

martes, 1 de septiembre de 2026

Identidad oculta

 

Soy el pájaro de la noche que no vuela de día.


Soy el agua profunda que transcurre entre sombras.


Soy la raíz bajo tierra de la que nace la flor.


Soy lo que hay tras el muro de la apariencia.


Soy de la palabra el silencio y no la voz.


Soy todo menos lo que tú crees que soy.

lunes, 31 de agosto de 2026

La urdimbre

 

El cometa de la ilusión nunca se apagará en mis ojos,

ni la incertidumbre del azar pondrá sello al flujo vital

de la querencia, siempre esperaré la llegada de abril

con el corazón sereno, de la ola marina y de la nieve

invernal, de la lluvia fértil de mi tierra y del sol

que calienta mi esperanza, de tu amor y del mío

nacen los hilos de esta urdimbre que me cose a la vida.


La ciudad inventada

 

En la noche un hilo de luz visita la piel dulce del cristal,

ya no hay palomas en el vientre de la tarde, la pasividad

del humus recorre amante la raíz de las acacias

y en las fuentes reverbera la luna con el tornasol

penitente de los arco iris ambiguos bajo el cóncavo

pozo de la pila roída por el agua de la infinitud,

destruye el canto la vacía sed de los crisantemos

mientras un áspid recorre los intersticios

que en las baldosas forman junglas azules.


Mira el haz de un faro invisible cómo llega a las órbitas

más intimas del balconaje, sigo al azor, persigo al alba

que duerme en la lluvia igual que el coral duerme

en la moléculas del agua y aunque ya no esté tu voz

en la perdida efigie que en el pedestal de la noche

apunta al soliloquio que en mi boca ciega palabras,

jamás fue un arpegio infantil tu respuesta sino la llamada atroz

que en el eco de las plazas descubre la armonía

de los coros en el latido único de mi sangre embravecida.


Me rodean los lápices de piedra que se cruzan como espadas

para vencer a lo siglos que ahora son aire de incienso

al pie de iglesias sin edad, el camino me lleva a la lentitud

donde susurra el gorrión y trinan los árboles, al lugar

que es nido de sombras, primicia de rosal, jardín

que fluye entre la prímula y la dalia que el otoño

mutiló de pétalos, y es un navío el fósil sin aura

que navega por las cenizas del tiempo con las arboladas

velas del mármol tirantes igual que una goma que apunta

al sur de los mitos, a las islas donde la neblina

forma guirnaldas de albor, cabelleras de algodón

entre acantilados negros, lujuria de sirenas que descienden

al mar con la desnudez colmada de luna y luz de astros,

con la música del frenesí y los vientres abiertos de los tritones

que agonizan bajo la sal de una espuma voraz.

sábado, 29 de agosto de 2026

Estación terminal

 

Cuando te aproximas a mí

siento como si llegara

sin avisar

el frío

que trae

la última

nieve.


Yo te doy mi calor para que retorne a ti el verano.


Juntos formamos

la primavera 

fugaz

de una existencia

que poco

a poco

se acaba.


viernes, 28 de agosto de 2026

El abandono

 

No conseguiré que vivas otra vez en mis ojos,

mi tacto ya no discurre por el mapa de tu cuerpo

como una cicatriz que crece, mi voz y tu voz han

dejado de cruzarse en el territorio efímero del aire,

mi pensamiento es un haz que transita los fríos jardines

de la noche en busca de un diálogo que se ha vuelto mudo,

al no verte sentí en la estancia un aura negra de flores cautivas

bajo el redil de la añoranza, nadie salvo yo sabe que te has ido.


jueves, 27 de agosto de 2026

Nunca serás del todo la casa abandonada

 

¿Y tu latido, el azahar en la piel, la galanura de tu frente

pintada de rojo? Como un clavel arrancado del sueño así

tu fría calavera, como en el trasluz que esconde su luminaria

con el velo de la caída ya no refulge el estío en tu verano

ideal, aún guardas tesoros bajo la pátina gris del olvido,

todavía titilan en tus espejos las noches de luna llena,

en las habitaciones el inútil color de las sombras se columpia

en el aire como si jamás la luz con el manto de la claridad

hubiese extendido su altar de sol por los lugares donde

lo oscuro dejó de ser un símil sin voz del silencio, te

recorro desde el dintel de la puerta que abre su boca

ya desnuda de vida hasta el rincón que esconde mis

antiguos secretos de infancia y vuelve a mí toda la luz

que un día llenó de paz este espacio en el que aún

sobreviven mis huellas bajo las ruinas de un tiempo fósil.


miércoles, 26 de agosto de 2026

Pájaro

 

Hay un pájaro en tus ojos que también

vuela en el azul, si tu amor así lo quiere

yo seré ese pájaro y volaré por el azul

de tus ojos hasta dónde me guie tu cielo.

martes, 25 de agosto de 2026

Hombre con principios

 

Mi orgullo sois,

mi verdad sois,

mi guía sois.


Sin vosotros no hay luz,

solo egoísmo

y noche.

El viticultor

 

Abre el corazón de la tierra y deposita en él

la planta sarmentosa, riega con paciencia lo

que aún es esqueje para que crezca altivo

el tronco de la vid en busca del sol y de la luz;

recibe el fruto arracimado, la redonda uva verde,

saja su raíz con amor de padre, una día llevarás

a tus labios el rojo efluvio que embriaga y sentirás

la dicha que en las venas posa un ardor de siglos,

el vino que de la tierra nace y en el alma se esconde.

domingo, 23 de agosto de 2026

El río

 

Naciste hilo de agua entre peñas, un hilo que recorre

el surco alimentándose de la lluvia y de las generosas

arterias que vierten en ti su líquido fértil, transcurres

en sazón, preñada tu matriz como la vena de un aljibe

sin fondo, tu cintura de meandros fugaces, de silvas

y álamos en los bordes, de peces antiguos que cruzan

de orilla a orilla el indómito cauce; tu fluir de manantial

eterno semeja un látigo que agita tus aguas hasta

que de pronto un abismo asoma, allí donde

tu cabellera cae con rumor de fuente bravía

en cascada de espuma, prosigues en ágil canto

tu singladura, ya turbia la piel que rompe

en los labios de un mar que aguarda,

amoroso, tu inagotable beso.​

sábado, 22 de agosto de 2026

La casa vendida

 

Nunca la vi desnuda, nunca las huellas de los cuadros

mostraron su faz de tinta, el color ya desvaído

por las olas de un tiempo dejó cicatrices en la piel

que un día no tan lejano brillaron como arco iris de luz.


Hoy las voces son ecos, silbidos en las juntas del cristal,

palabras que regresan con frases de las que solo la infancia da testimonio.


Allí hubo, como en jardín de vida, alfombras gastadas por el paso,

paredes mudas que oyeron hablar a los teléfonos desde un rincón oculto,

días de amor y días de feliz encuentro, días donde la desgracia

fue un grito en la madrugada, días de púrpura y días sin alma

como un nidal abandonado al oleaje de una marea borrosa

donde ya no nadan los recuerdos.

viernes, 21 de agosto de 2026

Pequeñas cosas

 

Así ocurrieron en el azar, así la sencilla voz

cruzó los misterios del aire, de ese modo

el tacto sutil fue espora de luz en los rincones

de la materia, objetos que un día dejaron de ser

múltiples en el corazón del niño porque el recuerdo

convirtió en único su metal, su caoba, el gastado

plástico que con amor sostuvo entre el índice

y el pulgar como un trofeo sin réplica, y también

el visaje que regala una caricia cuando el abismo

se refleja en unos ojos que han dejado de ver

la luz del ensueño, un adjetivo que nombra

a la paz con sílabas de nieve, la ternura

que no oculta su dolor ante la humana

condición que anuncia, de nuevo, la caída.



jueves, 20 de agosto de 2026

El auto, tú y agosto

 

A la velocidad de mil kilómetros surca el deseo los paisajes

que soñamos, calla agosto mientras el sol guía al caparazón

gris donde medio desnudos con el sudor naciente que vela

los cuerpos ya no somos más que un pálpito que asume

su don de fértil ansia bajo las olas del éxtasis; se abren

las pancartas de un río que nos dirige a un sur de cal

y frutos rojos, y en tu frente la senda del agua es un lago

sin orillas que cae por los surcos de la piel igual que un riego

de paz cae por la alegría de vivir; un soliloquio de cigarras

muere en la luna del automóvil, yacen los árboles del estío

con el velo del polvo en la desnuda corteza y un pájaro

te nombra bajo el azul de la distancia que se aproxima al coche

como un hogar con ventanas de colores que dibujan mundos.


miércoles, 19 de agosto de 2026

Cenizas

 

Solo esperáis la leve brisa que os alce,

el viento que esparza vuestra negrura

que ya no forma un árbol de carne

en la raíz de un nombre, el aire

que os siembre en la estéril

tierra del olvido.

Leitmotiv

 

En todos mis poemas están.


La flor marchita,

el cadáver de un sueño,

los ojos cegados

por la luz.


Y siempre, siempre

lo que he

vivido.