Soy la bala.
Me envía el odio.
No necesito justificarme.
Mi objetivo es matar a la inocencia.
Busco la tez oscura que destaca en la nieve,
al niño que corre, a la mujer que grita
mientras da el pecho
a su vástago.
Nunca voy sola,
siempre en compañía,
en ráfagas
como desnudos ángeles
del mal.
Es enorme la tarea encomendada.
Todavía nos queda mucho odio por satisfacer.
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