Déjate ir como si el aire fuera río
y la luz un efecto de la sombra.
En ti hay globos de helio azul bajo las axilas
y alas de candor en los ojos que te guían
por los laberintos de la niñez.
Flotas sobre un magma de heridas fósiles
como si un mar cósmico anclara tu levedad
al flujo de una sangre definitivamente inmóvil.
Fue un salto en el vacío la vida.
Nada a lo que asirse, ningún eco
que responda a mi voz
que ya está, sin remisión,
muda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario