miércoles, 7 de junio de 2023

Las horas

 

Las horas, esas sábanas del día y de la noche, de la tarde

y del crepúsculo, de la luna y los espejos, las horas con su fluido

de manada triste, con su existir ordenado de hormigas en octubre, 

las horas en la piel de mi vientre cuando esperaba al resplandor

y tú eras la cruz más árida de la tierra; las horas insomnes que no duermen 

jamás, están ciegas porque no ven el pasado ni adivinan el futuro, las horas

que acompasan mis latidos, pero no son armonía, las horas, tan precisas

como el espejo que devuelve una figura real a mi añoranza, las horas

que se parecen a un río inabarcable, sin principio ni fin, armoniosas y fértiles,

tan extrañas y tan próximas, se me escapan, huyen de la amistad que intenté

con ellas, dándoles esencia, materia, ansia y duda, las horas que vuelan

como pájaros anónimos, las horas que saben que no hay horizonte

porque el mañana es pisar la huella del presente, las horas que llueven

y desconocen el sentimiento, las horas que apuntan al infinito, y si alguna

vez las amas, cuando la felicidad te sonríe, regresan con un ataúd

entre las manos, las horas que son volátiles como nubes pasajeras,

hay quien dice que son eternas, pero eso yo no lo sabré.

 

martes, 6 de junio de 2023

No quiero ser el ángel de la desgracia

 

Soy ángel a mi pesar. 

 

Me fue dado asistir a la desgracia como una flor de cementerio,

la luzco por obligación, pero nunca poso su tallo en los labios del desvalido.

 

Desde los tejados la ciudad es hermosa,

los hombres y las mujeres se entrecruzan en la colmena,

siempre en la red los peces agitan con avidez sus colas

sabiendo que sobrevivir exige un esfuerzo de fe infinito.

 

Yo me aproximo al dolor y poso mi índice

en el hombro de quien sufre, le hablo sin que me oiga,

y aun así él-o ella- comprende la música que calma la tempestad

y se entrega a mí como un niño se entrega a latido del corazón de su madre.

 

Yo vi guerras donde los cuerpos danzaban rotos en un éxtasis mortal,

vi el hambre en el vientre hinchado de la infancia perdida,

vi el rencor y la crueldad, vi la ira y la ambición del déspota,

vi el oro acumulado por un banquero que llenaba su ataúd

con dudosas acciones de podredumbre.

 

Cansa ser ángel en el cielo de la eternidad, ¿por qué el misterio tan lejano?,

¿cuál es el símbolo que arrastra mi condición?, si el amparo de mis alas

solo busca dar calor a aquel que ha perdido la esperanza.

 

¡Ah, del ángel caído que halló una respuesta a la tiranía de la luz!

entre los malditos hay ángeles negros, quisiera conocerlos,

los ángeles blancos-como yo- solo acarician,

no dan una razón que justifique la desgracia.

 

domingo, 4 de junio de 2023

Pájaro y frío

La ternura es un pájaro azul.

El frío, fuego innombrable.

Pero qué eres tú si el rocío es tu llama,
y el pájaro que te habita no tiene color.

Yo quiero un pájaro real que se parezca al arco iris.

Yo quiero el calor de la nieve que quema.

¿Me los darás tú que solo eres pájaro negro, glaciar helado de mi norte?

Probablemente, no.


Las voces

 

La costumbre de vocalizar ante el espejo lo que jamás diré. Como si dentro del azogue otra dimensión hablara con palabras nuevas, con otra voz oculta entre las horas que no fueron, con el falso pliegue donde el pasado es un niño que nació en el interior de una familia sin realidad, con el haz paralelo que discurrió junto al mío, sin verse uno al otro, sin perseguirse, como flechas que trazan en la luz un mismo arco, pero no impactan a la vez. Sin embargo, tú permaneces como un sólido pilar de fuerte granito, resistes a la noche y a la lluvia que no cesa, al viento que erosiona los días, a los pesares que llevan en la frente tu nombre escrito. Quiero ante el espejo oírme, emito fonemas para ser yo, iluminado por la claridad de esta mañana que crece como crece el árbol hacia el cielo que lo invita a vivir bajo un azul sin nubes. Quiero que me sientas como si el cristal fuera carne, mi faz en tu faz, mis palabras un eco de las tuyas. Quiero que nos veamos los dos en el mismo espejo, sin decirnos nada, solo mirándonos, mudos. Quiero que se confundan las voces sin querer, que sean solo una, como un río callado que confluye en osmosis de luz.

 

sábado, 3 de junio de 2023

El precio del olvido

 

Dentro del cristal el líquido es un dios.

Vierte su canción en tu vaso para descubrir un oasis de paz.

Emborráchate para ser el otro que no eres.

Mañana el néctar habrá menguado hasta su fin

pero tú seguirás creyendo que el olvido

se compra a doce cincuenta la botella.

El poeta efímero

 

Escribo para saciar la sed del ahora fugaz.

Escribo para que en el humo vivan mis letras.

Escribo para que el tiempo refleje por un instante mi luz.

jueves, 1 de junio de 2023

Cosas de pájaros

 

Completamente pájaro oculto en el ovillo del metal,
el tren busca luciérnagas en la noche
y yo visito los candiles que iluminan a la nube
que entreví con mi fiebre caída bajo los párpados.

Con el filo de los autobuses rozando la inútil niebla,
con la sangre en los labios como un carmín de áridos besos,
igual que el cenit que acaricia la incertidumbre
pues desconoce los silencios del azar
y no navega en los ríos que el agua forma
a partir de la lluvia del ensueño, viajo.

Sin rombos ni raíces, sin azúcares ni almíbar,
sin la página donde se describe el paso de la luz al misterio,
de la roja quimera al lugar donde los linces procrean,
ardida la maleza por el instinto que nunca mata a la nieve.

Y es perfecto este limón abierto en dos, pulpa y cicatriz,
gajo o veta en la desnudez de la frescura que da impulso de viento
a una cáscara agria, que nos dona el imperio ácido de los planetas,
que describe a los altos campanarios
como índices alegres apuntando a un ruiseñor perdido.

Sin el árbol, ni el jardín, ni el bosque que ya no late en su sombra,
colibrí indócil que proscribe a la fatalidad,
porque canta y no es consciente de que canta,
porque seduce a la hembra con el idioma blanco de la lírica,
porque solo la música adivina el lenguaje de los dioses,
lo demás es verbo y primavera sin flor.