miércoles, 21 de octubre de 2026

El fracaso

 

Como un río que se ausenta de su cauce, perdido

en el ramaje del error, con su agua que ya no es torrente,

que ahora es hilatura mínima, arterias sin el caudal

que firme recorre fértil los senderos de la edad,

con la pesadumbre como un rictus en la mejilla

agrietada, con el grito mudo que ya es cicatriz

inviolable de un alma rota cayendo por las dunas

de un arenal sin fondo, estéril en su prisión

de ángeles caídos, así se vive el fracaso como

ausencia de luz en el corazón de un hombre.


No hay comentarios:

Publicar un comentario