martes, 21 de julio de 2026

Recuerdo familiar

 

En tu vientre mi piel torna a ser niña, un balón

rueda por el largo pasillo, cruza el umbral donde

cantan los pájaros de la infancia, da en la pared

con el estruendo vivaz de la celebración en mi voz

todavía sin la grave nota que la edad pondrá a los tonos

mas dulces, el aroma de la merienda que espera

sobre el aparador, una pausa, y la inocencia que

acompaña la risa de los niños camino del salón.

lunes, 20 de julio de 2026

Sigues esperando la lluvia

 

Y si vuelve a la memoria toda la sed perdida

qué parpadeo dejará en mi nombre aquella luz

que retorna a las calles de nuevo vivas.


Luce la lluvia sus flecos que lavan la sombría piedad del granito;

voy adonde la música inventa círculos, al ágora que bendice

las palabras que nos dijimos tras el cruel insomnio.


Aquella noche fue una isla sin el océano que aleja los cuerpos

como ramales de un árbol que perece bajo la sola luz

del candil que yace en un rincón sin ningún ojo

que reciba ya su artificial cabellera de ámbar.


Te ves en los charcos con la faz que huye igual que una risa

entre los ecos de la penumbra, piensas que hubo playas

con olas de satén en tus orillas de sal virgen.


Das testimonio de un farol sin la llama de los leones

en las hebras caoba que de pronto encanecen como flores de metal.


Y sigues esperando la lluvia bajo los pórticos del azar

con tus alas verdes, en los pómulos el hambre del futuro,

en los dedos las sortijas de cristal roto, en tu espalda

las agujas que indican la dirección a la que te conduce el olvido.

Nadadora

Siempre pensé que en tu espalda morirían olas.

Acostúmbrame al insomnio de una luz ambigua,
y a los grandes carteles, porque mi delirio es una autopista
que recorre esquinas, y ama el verde imaginado de los cielos.

Mientras tu sonrisa trataba de esconder el pliegue de tus senos
-la gruta de un sueño-, aquel mito(pues era un mito el acantilado
blanco en la memoria)volvía a pegarse a tus arenas,
y fue como regresar a tu cuerpo sin heridas
verte a contraluz, en el océano manso
nadar sobre espejos.

domingo, 19 de julio de 2026

Lo que sucede

 

Fruto de las horas lo que sucede llega

sin la memoria vivida, y es el renuevo

una semilla que vio la luz y al instante

descubre la sombra que oculta su efímero

existir, sin previsión el azar nos viste

con galas de sueño, sin demora los círculos

se superponen para cesar en la orilla su tránsito fugaz; 

nos defrauda el color que preveíamos completamente 

azul, y es también rojo como el día que nace al alba 

y concluirá con el ocaso que precede a la noche.

sábado, 18 de julio de 2026

Verano

 

Ahora descríbeme cómo incendia la luz el paisaje,

el calor y el color son uno, barcos en el horizonte

de un mar azul y gris, el sol descubre el nido de la piel

en la humana pasión de mostrar los cuerpos al frenesí

de la vida, zumban los mosquitos al atardecer,

la tarde no termina de morir, ni el frío forma ya

flores de hielo en los caños de las fuentes.

viernes, 17 de julio de 2026

La inútil búsqueda

 

Busco la palabra niña, el verbo que haga del corazón

un hogar vivo, la sintaxis donde la lágrima se junte con

la ardorosa pasión que alimenta las raíces de la ternura,

el mágico flujo que sobrevive al desliz de los adjetivos

aparentemente inconexos, el artificio que construye

redondas esferas en los vértices de un papel en blanco,

la flor inédita que brote de lo mas hondo del léxico febril;

busco sin encontrar en el poema a su diosa madre, la poesía.

jueves, 16 de julio de 2026

La dura convivencia

 

Te vas sin decir nada.


A cualquier hora.


A la vuelta ni un saludo.


El silencio es para ti un don.


Hablar, ¿de qué?

murmuraste, incómodo,

la última vez

que abriste la boca.


Sin interlocutores

me dirijo al espejo,

al ficus del salón

y continuamente al gato

que maúlla protestas

contra mí

en su incomprensible

idioma.


La verdad es que cada día

se me hace más difícil

convivir

con mi otro

yo.


miércoles, 15 de julio de 2026

Tu destino

 

Sí, el mar era tuyo, como lo era el triste viento

de la tarde, por la ciudad las plazas sin infancia,

en sombra de tenue luz, con bancos de forja,

los trinos del agua en surtidores de hierro,

los pájaros inmóviles, mudos en las ramas

tupidas, el sol en el árbol con su tapiz brillante,

el aire salino que se vierte con su aura de fina ola

en tu rostro de alba palidez te vestían con el oropel

tardío del crepúsculo, pero ni el mar, ni el viento

ni la plaza que con amor te vestía cambiaron tu destino

que es idéntico a la luz que fulge a la vez que ya

es sombra al instante inmediato en que sucede.

martes, 14 de julio de 2026

Versión freudiana

 

En lo más hondo de ti

alimentas un monstruo llamado deseo.


Cada pulsión que reprimes es un niño que no crecerá.


Te masturbas pensando en la muerte.


Una vez soñaste con el sexo de tu madre.


Tu hermana te dijo que amó a tu padre

gritándolo histérica

en medio del salón.


Da igual que lo niegues

eros y tánatos

conviven

dentro

de ti.

lunes, 13 de julio de 2026

Amor a la vida

Ay! del flujo que recorre interminable la red

de arterias que envejece, la luz es áurea y el aire

gris como el fulgor de la luna, tu palabra me da calor

y en tus ojos hay el brillo que dejan las olas antes

de volcarse, ríos de abril ajenos a la lentitud,

ese rastro inmemorial que convierte la piedra

en testimonio, antítesis de olvido, canción de nubes

en el cielo secular; ay! del color que ronda el espectro

de mis días contados, como circunciso del deseo

me abro al aire de los pulsos recónditos, allí donde

la vida se vierte en rubios bucles de añoranza.

domingo, 12 de julio de 2026

Historia del ladrillo

 

Juntos somos un muro.


También una casa.


O una prisión

o un hospital

o una escuela.


Con arcilla y agua

formamos

ciudades.


Con las ciudades, naciones.


Con las naciones, patrias.


Con las patrias, guerras

que asolan ciudades.


Para qué.


Para al final ser

solamente

polvo.


sábado, 11 de julio de 2026

Chimeneas

 

Del rectángulo enhiesto brota la serpentina del humo,

el aire la mueve caprichoso en danza gris sobre los tejados

que unen a su vez sus largos hilos semejantes a un tapiz

volátil bajo el cielo nuboso de octubre.


Así en ascuas revive el candor del hogar, así el fogón

dibuja briznas en la corriente del frío que confunden

la orientación de los pájaros.


Sus espirales se elevan en la noche como un rastro 

moribundo de frágil luz que agoniza.

viernes, 10 de julio de 2026

Casa de infancia

 

Cruzar tu umbral es como volver al seno de una madre eterna,

respirar el aire detenido, sentir entre las vigas el frenesí

de un corazón que revive ante la mudez de mi voz

que solo te evoca desde la edad infantil de los sueños.


Tú me recuerdas, lo sé porque algo en ti descubre las cicatrices

que dejaron mis heridas en tu piel venerable, lo sé porque

en las ventanas que golpea el viento continúa la música

que oía desde mi habitación como un arpegio de paz.


Lo sé porque aunque los muebles de entonces ya no existen

su huella me habla desde lo íntimo de tu ser como el eco

de una presencia viva que perdura en la memoria igual

que en el canto del nuevo pájaro perdura el canto

del pájaro ido.


Toda tú eres luz cálida, y yo el único amante 

que te queda.

miércoles, 8 de julio de 2026

Postal desde el frío

 

En mis ojos hay nieve y en mi corazón hielo.



Qué silencio, qué blancura,

qué frío tan puro.



Los abetos y la cabaña

junto al lago.



Y un sol herido,

allí

arriba.

martes, 7 de julio de 2026

Corazón de ceniza

 

Porque existió en la llama toda la fiebre de la lucidez,

porque un crepitar de leños fue la música que acompañó

tus días, porque de la yesca del deseo brotó un ángel de luz,

porque al calor de las ascuas el frío es tan solo una palabra

sin voz, porque si ahora yace la ceniza en tu corazón

es porque en su interior una vez hubo fuego y viviste.

lunes, 6 de julio de 2026

Como Kierkeggard

 

En la hendidura el magma de la fe.


Ni catedral insomne

ni gemas en la cruz

ni el blanco del armiño.


Solo la fe como una espada de fuego.


Y el yo que sufre por no ser uno.


Duele el dolor de Dios en mí.

domingo, 5 de julio de 2026

Mujer sin tiempo

 

Antigua vas con la camelia bordada y en el canesú

ribetes de olvido, así con el frío de lo que fue un árbol

de cabellos rojos, con el perfume del ángel en las axilas

y en la frágil espalda una cicatriz de la que aún manan

los sueños persigues la bruma en el bosque de un cuadro

como ninfa inmóvil de un verde ya desvaído, te alejas

en mitad de la lluvia con el sombrero del azar que corona

el enjambre de tus bucles, casi levitas sobre la luz que te lleva

hacia un confín ignoto, y en la anacronía descubro que nunca

fuiste tú tan real como ahora en que ya no estás, en que te has ido.

A la isla de Tenerife

 

Ni barco ni luna, espigón que clava en el azul

su esqueleto, solo orilla que recorta su faz

en la piel del océano, símil de efervescencia

tu nido de volcán ya todo ceniza, en ti llueven

las flores del drago, en ti el acento dulce

y la piel oscura del guanche, en ti el sol

de África y los jardines del trópico

que coronan la infinitud de tu alma.

sábado, 4 de julio de 2026

El alquimista

 

Años tardó en encontrarla.


Filtró humores, desechó la pena,

quince semillas del verbo jugar,

trece gotas de picardía.


Al final añadió

las cuatro sílabas

de la palabra

inocencia.


Como si fuera el mayor de los triunfos

gritó su nombre:

¡la risa!



viernes, 3 de julio de 2026

En mi habitación

 

Vino y tocó en mi ventana.


Creí que eras tú, requiriéndome.


Su rítmica insistencia

la pensé como un ardid de amor.


Me equivoqué,

pues no eras tú

era el viento traidor

quien

a tales horas

llamaba.


La felicidad

 

No te anunciaste, confundida entre los minutos y yo

no supe descubrir tu luz, es cierto que me diste calma

y que no entendí que eras principio y final a la vez,

es verdad que apareces sin dar noticia de tu llegada

como el tímido aroma de una flor que seduce sin que

nadie contemple la perfecta arquitectura de su fugaz

paso, lo asimilo si te evoco en la memoria como agua

de reloj en la clepsidra que no cesa de manar, allí donde

dejaste una sombra sobrevive en el envés de la luz

el espacio y el tiempo en que fuiste la huella mas

brillante que continúa viva en lo profundo de mi ser.

jueves, 2 de julio de 2026

Cada contractura es como un árbol rebelde

 

Igual que quien se alza contra el orden impuesto

un día te negaste a tu condición de músculo,

y de ti nació el dolor como un tallo de piedra.


Ya no sirves al cuerpo con tu árbol de fibras

que me ayuda a cumplir los ritos del presente.


Ahora has plantado tu raíz en el pozo

que anega la secuencia de mis actos.


Son agujas que hieren mi carne tus ramas

que me obligan al inmóvil ejercicio

de esperar a que se agote, al fin, tu rebeldía.