jueves, 15 de diciembre de 2022
El color amarillo pinta mi casa
miércoles, 14 de diciembre de 2022
Indistintos
martes, 13 de diciembre de 2022
La riqueza del filántropo
no es tangible como el papel moneda
que, me aseguras, compra los sueños.
A tu alma la busqué en los mercados,
no estaba en venta, ni era de oro
como los ávidos lingotes de un rey.
A mi hijo le regalé trenes sin llegada,
objetos enormes que carecían de sombra,
lujosos juguetes que coronaron su orgullo.
Ofrecí ceremonias en los párpados grises de la opulencia,
jamás entré desnudo en los laberintos de la luz,
desconocí la verdad de quien hace del pan un dios,
no entoné la canción del paria,
feliz por contemplar la luna
inmune a la ambición
y el lucro.
Si me miro en los espejos
solo veo una estatua de oro ajado y raído,
no veo mi corazón
ni mi espíritu reír,
tampoco la bondad del que nada posee
salvo un amor que fluye libre
con el más noble de los designios.
lunes, 12 de diciembre de 2022
Seguir adelante
domingo, 11 de diciembre de 2022
Tributos de juventud
sábado, 10 de diciembre de 2022
¿Y tú, aún la recuerdas?
Todo se muestra
diáfano, la luz amante acaricia la fe de los niños,
florece en las
espigas, rompe en alud sobre las olas,
viste de
oro los lugares perdidos, la soledad de los campos,
la umbría
de las urbes, las montañas donde el águila reina,
los
prostíbulos al amanecer cuando dora el impudor,
el ansia, los
gemidos de la luna, los cuerpos exhaustos.
Y yo, hijo
del juego: un balón, mi colección de cromos inacabada,
las canicas
de cristal en los bolsillos, el sabor del plátano
y el
merengue en la boca, aquel cuaderno donde escribí
el nombre
de Julia, las clases de mi querida maestra
enseñándome
a leer, a sumar y multiplicar, a vivir.
Qué lejos
ahora la algarabía, las risas, los abrazos, la aventura.
Era la edad
de la inocencia, blanca como un cisne, alegre
como una
flor que brota al sol en el jardín del tiempo.
¿Y tú, aún
la recuerdas?
viernes, 9 de diciembre de 2022
Ante el espejo