miércoles, 16 de septiembre de 2026

El sacrificio de los corderos

 

Qué gracia infantil,

qué ritmo de ángel,

qué infinita ternura

la de tu amor puro.


Qué ojos en donde la paz va a rendir

su bandera

blanca.


Asumes, equivocadamente,

que el sacrificio es pasión de dicha,

coro que al fin recibe

tu más aguda voz.


Solo eco en el instante

que precede al ritual,

mientras la noche

sangra pedazos de vellón virgen

caído

como maná cruel.


No hay comentarios:

Publicar un comentario