miércoles, 9 de septiembre de 2026

La inútil empatía

 

Intercambiamos los lugares en la cama.


Mi auto deportivo por tu coche familiar.


También los sitios de la ropa en el armario.


Y las tazas del desayuno.


El puesto que ocupamos en la mesa

y en el sofá.


Tú cocinabas de lunes a jueves

y yo de viernes a domingo,

ahora es al contrario.


Todo por entendernos mejor,

variar las costumbres

y no ser tan rutinarios.


Al final no resultó como esperábamos.


Querida, la verdad es que el problema

no son ni las costumbres viciadas

ni la rutina que cansa,

el problema

somos nosotros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario