viernes, 11 de septiembre de 2026

La buena suerte

 

Un día llegó, inesperadamente, con su voz de ángel

a decirte, por fin estoy aquí; no pensabas que existiera

acostumbrado a la derrota, a las continuas olas del infortunio,

pero llegó, por una vez llegó, y en tu sangre creció la alegría

llevándose con ella los posos del dolor, el muro de la desventura,

las flores que el fracaso sembró en el vientre de la esperanza.

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