viernes, 16 de febrero de 2024

El jardín

 

Desde el balbuceo de la palabra-niña hasta la madurez de la palabra-fósil.

 

Desde la simpleza adolescente de los versos de amor,

capullos sin abrir en los campos de la vida.

 

Desde la ambigüedad y el sin sentido de la escritura mal formada,

ilusoria como los fuegos artificiales que no logran competir con las estrellas.

 

Desde la paciencia del artesano que aprende su oficio restañando las heridas.

 

Desde la soledad donde la creación es un niño que aspira a ser hombre.

 

Desde la nostalgia con sus andares de hembra vieja.

 

Desde lo real y lo surreal enfrentados como perfiles de un solo cuerpo.

 

Se llega a un jardín construido con palabras

donde brota esa flor a la que en la intimidad llamamos poesía.

 

 

miércoles, 14 de febrero de 2024

Danza de lluvia y aire

 

Esta danza de lluvia y aire en mis ojos

que ven las ráfagas de agua azotar la noche como látigos.

 

Este rumor que estalla en los cristales con la audacia de las olas más fieras.

 

Estos charcos que son como lagunas donde pisan los ciegos su imagen.

 

Este armónico fluido que golpea cadenciosamente en las fachadas

y los tejados, que moja los jardines y las alamedas

con su lengua líquida, que llena los estanques

y los pozos con su manantial traslúcido,

que nutre la tierra y sacia su sed de madre,

que da vigor a las plantas y los campos

con sus cabellos que son como hilos que caen

desde una corona de cúmulos.

 

Esta danza de lluvia y aire

se escucha aquí

dándole vida al silencio.

 

 

martes, 13 de febrero de 2024

Introversión

 

Asómate al rumor que produce el río de las venas.

Siente el pulso de la memoria en tus neuronas cansadas.

Desnuda el pensamiento de himnos que no volverán.

Deja que el aire anide en los alvéolos de tu ser

como un rocío temprano. Habla desde tu mudez

sin que se escuche nada más que tu silencio.

Dale vida a esa luz que te ilusiona por dentro

como un sol furtivo. Mírate en el vidrio

de tu ventana oculta sin que ningún otro

cuerpo se refleje en su perfil. Vive de tal

manera que no te siga ni tu sombra.

lunes, 12 de febrero de 2024

Tu rostro bajo la máscara

 

Hiende el bisturí la máscara y brota el óvalo como flor de abril.

 

Te miras en el espejo del alba

donde tu seria tez escucha en silencio la voz del olvido

y vas de vagón en vagón por ese tren sin nombre

que lleva en su interior la memoria de un pasado

que se diluye lentamente como el agua en una clepsidra.

 

Ya no es tu piel un laberinto de lisura

ni en tus pómulos arden los cometas en su cielo de azar,

ya no hay en los ojos un tapiz de fuegos artificiales

bajo la serenidad azul de tu mirada.

 

Ya la frente altiva se rinde a los ríos de la vejez

que surcan el vergel perdido de la juventud,

ya las cejas como dos rivales insomnes

no compiten por la perfección idólatra de sus arcos.

 

Y es tu perfil el gesto áureo de una nariz

que da sombra a los labios de carne púrpura

mientras crece el rubor en tus mejillas

y en la orquídea de tu mentón, la noche.

 

domingo, 11 de febrero de 2024

Mujer de agua

 

Hija del bosque áureo y del canto rumoroso

de las fuentes, tu cuerpo yace sobre el tapiz

húmedo de la hojarasca como una gacela

después de haber bebido agua del río que fluye

hacia las noches lejanas del pedregal y la rosa

mustia. Caen los frutos del árbol sombrío y tú

con las manos cautivas de luz recibes la blanda

pulpa entre los dedos como un cenit carnoso

de sangre dulce y hebras de color miel. En tu

jardín lleno de pájaros las amapolas son verdes

como el musgo del cantil humedecido por la lluvia

de marzo. Te rindes al viento ábrego y al colibrí

que canta en el bosque, y si me incitas yo voy detrás

y me hundo en tu río, si así lo quieres, amada mía.

sábado, 10 de febrero de 2024

El tercer jinete del apocalipsis

 

8.500 niños mueren al día en el mundo por desnutrición (Acción contra el hambre)

 

He comido raíces, no hay otra cosa.

 

El pecho de mamá ya no da leche.

 

Soy huesos y piel, nada más.

 

Mi vientre está abultado porque el hambre quiere salir de mí como un feto voraz.

 

Me rodean moscas y silencio, los labios cuarteados, los ojos hundidos en su órbita de muerte.

 

Mi piel se ha vuelto aún mas negra, es como si la noche me habitara.

 

A Alí lo mutilaron.

 

Ali, al igual que yo, solo era un niño.

 

Prefiero morir de hambre.

 

¿Me escuchas tú que vives en el primer mundo?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 9 de febrero de 2024

El canto de la noche, el canto del día y tú

 

Vuelve el canto de la noche a poblar los espejos de historias pasadas.

 

Es la edad de la lluvia con sus rizos de agua en los aljibes de tus ojos,

es el rocío alegre de la música como un eco que resuena

bajo los párpados caídos de tu nombre,

son los caimanes de la luz mordiendo tu piel en la madrugada última del adiós,

es el neón que lleva en su vientre el tesoro perdido de los días sin paz,

es la luminosa canción de los jueves cuando en las esquinas nocturnas

las águilas del amor nos alzaban lejos del silencio y de los parques al sol,

más allá de la cruz de los relojes con su verdad de horarios por cumplir

y su cadencia de nube infinita.

 

Vuelve el canto del día a brotar de los espejos como un ángel oscuro.

 

Es el hoy con sus hilos de cáñamo y su celosía de metal,

es la quietud mostrándose como un árbol sin raíz,

son las piezas de una coraza antigua que van cayendo

como pétalos en el dédalo que habito.

 

Y vuelves tú con la sonrisa presente a todas horas.