jueves, 16 de julio de 2026

La dura conviencia

 

Te vas sin decir nada.


A cualquier hora.


A la vuelta ni un saludo.


El silencio es para ti un don.


Hablar, ¿de qué?

murmuraste, incómodo,

la última vez

que abriste la boca.


Sin interlocutores

me dirijo al espejo,

al ficus del salón

y continuamente al gato

que maúlla protestas

contra mí

en su incomprensible

idioma.


La verdad es que cada día

resulta más difícil

convivir

con mi otro

yo.


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