Ni barco ni luna, espigón que clava en el azul
su esqueleto, solo orilla que recorta su faz
en la piel del océano, símil de efervescencia
tu nido de volcán ya todo ceniza, en ti llueven
las flores del drago, en ti el acento dulce
y la piel oscura del guanche, en ti el sol
de África y los jardines del trópico
que coronan tu alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario