domingo, 8 de enero de 2023

Palabras para mi epitafio

 

Di de comer a los pájaros del tiempo

para que no huyeran de mí.

 

Amé la vida

con ojos de niño.

 

Unas pocas personas poblaron mi mundo,

confío en que nunca dejen de entrar

en el bosque que fui.

 


sábado, 7 de enero de 2023

Contemplando la hoguera de San Juan

 

Se afila tu rostro en el temblor de la llama.

Soñamos con la caverna incandescente,

el ascua que arroja nuestro lecho después de la química del amor,

la ventisca gris que tizna la quietud de la noche,

el halo que rubrica la silueta oblonga de la hoguera,

los pájaros de plumas verdes atraídos por el crepitar

insomne de los troncos, la playa de junio al bies de las olas

mientras un haz de aventura febril golpea en la sed de los cuerpos.

Ya no existe la realidad sino el olvido, en tu faz el frenesí de la llama,

como una luna de sangre que temblara, entre las nubes, perdida y sola.

viernes, 6 de enero de 2023

Poema para mi amigo

 

Un día descubres el hilo invisible de la amistad.

 

Se forjó en la palabra, en los hechos,

en la comunión de ese algo íntimo

que algunos llaman pensamiento, y otros, alma.

 

El escenario de la vida junta también los destinos,

y aparece la amistad fácil, la de la noche y las copas,

la que pronto se aleja cuando la desgracia

es un dragón de fuego en las entrañas.

 

Yo conocí a ese amigo infiel que a menudo lucía una máscara.

 

Pero también supe del verdadero:

el que escucha cuando el dolor es antiguo,

el que comparte contigo los sueños que nunca alcanzará,

el que confiesa sus debilidades y ofrece sus fortalezas,

el que te apoya en lo infausto

y disfruta de tu compañía,

el que es tan sincero y leal

como lo es el cariño de un padre.

 

El hilo invisible de la amistad va tejiendo un tapiz,

un vestido protector, una casa compartida

donde hay un eco que responde

si lo necesitas;

y un árbol que da sombra

y una mano que aprieta

fuertemente la tuya

para que no sucumbas al temor.

 

A ti puedo llamarte mi amigo.

 

 

 

 

 


jueves, 5 de enero de 2023

Despertar

 

Toda la luz en la piel de la casa.

Hay ángeles en las fotografías que me sonríen con rostros familiares,
el olor del café, el sonido del agua, rítmico como un murmullo tenaz,
la ducha abierta mojando a la vida, la sombra en los espejos todavía
dormidos hasta que mi mirada les de luz, materia y duplicidad.

Es la alcoba un navío de enormes velas azules,
surca el mar como un pensamiento desnudo,
ágil, valiente, temerario.

Ven a las galaxias dobles de lo arcano,
sígueme al pretérito con tu cuerpo y con tu fe,
el céfiro golpea en los esquifes con el ardor de un semidiós,
hay islas que son labios húmedos y tienen rostro de mujer,
navega conmigo hacia los puertos que venden sueños de coral
y perlas grises como tus ojos al atardecer.

La luz se arrima a ti igual que una gata triste,
y te acuna el resplandor del día
y te seducen las palabras que digo,
aunque nada sea verdad,
ni las islas
ni los puertos,
ni existe un navío en que partir…

La rutina de la mañana nos espera.

martes, 3 de enero de 2023

El pasajero


Fluyo por esta vena de hierro y traviesas, recorro horizontes,
países y tiempo, entre la bruma soy un ojo amarillo que camina,
bajo el sol reluzco como un proyectil de plata, cuando llueve
mis cristales lloran lágrimas de amor. Y tú que pueblas
mi vientre con tu silencio, que desconoces en qué lugar
reposará este esqueleto de metal y huesos eléctricos,
que cierras los ojos para escuchar el ritmo de un corazón
que no es el tuyo, que ves la nieve en un secarral y la arena
en la superficie de un lago, que ocultas nubes de mármol
en los bolsillos, que ves pájaros volar en los espejos,
que me hablas de despedidas sin gente, de faroles
grises en las estaciones del sur, de almas sin pasado
que son tus compañeras de viaje, de islas donde no existo,
de ajedreces con los que nadie juega, de un mar de hielo
en el diario que lees, dime si es que aún no sabes que yo
soy el tren de la vida, y que tu destino es la muerte.

lunes, 2 de enero de 2023

Mi idioma eres tú

 

Brota del sentimiento la frase más tenaz,
la que se disfraza con la piel del otro,
la que quiere ver tu sonrisa fluir.

No busco adjetivos ni pronombres,
son ellos los que me buscan a mí,
en el diálogo, en la mirada, en el recuerdo,
en los impulsos de la sangre y los sentidos,
en la reflexión que conmemora la vida.

Si te hablo, solo cito las palabras que vuelan,
son humo, a veces, y son herida y calor,
lamento o algarabía, o no son nada más
que letras en el vaho de un cristal empañado.

Hay palabras mudas, que no se dicen a nadie,
calla entonces la verdad, otras se dicen
y son una caricia irreal que atenúa el dolor
y, por un momento, alejan de nosotros
la faz cruel de la muerte.

Mi idioma eres tú porque hablas antes de que yo hable
y lo que susurras vibra en mi voz, y lo que omites me llega
como el fruto de un árbol que crece en lo más profundo de mi ser.

Quizá este mismo poema que ahora lees
lo hayas escrito tú
sin saberlo.

domingo, 1 de enero de 2023

Soñé la isla como si fuera Ítaca

 

Qué viejo timbal de aventura,
qué himnos crecen hacia lo alto,
qué tapiz Penélope no acaba,
en cuál isla la causa de la lejanía
es una herida en el orgullo de la estirpe,
barcos meciéndose con las velas al sol
y los remos como alfiles clavados en la piel blanca de las olas.
Colinas áridas, un vergel al norte en la punta de su rostro,
el volcán es negro como el azabache, el perfil de la isla
se dibuja en mi frente, playas de coral, farallones
que hunden sus colmillos en la paz del océano.
El hijo sin padre, el sueño de partir con las alas de Ícaro a la espalda,
lejos del sol, donde las gaviotas se juntan y desafían a los trirremes,
donde los susurros de las sirenas son los silbidos de un dios
que atrae al navegante, hacia las rompientes de un mar, nunca saciado.