El acento de las ramas da voz a la sombra,
luz de oro, luz entretejida por el alelí, se abre
el color de la sierra al murmullo tenue del azul,
risco nidal que asoma con sed desde la gruta,
el milagro del puente con párpados de arenisca,
un arrobo de amantes encala la faz del silencio,
el alba del blancor en la memoria de la cálida
noche, en el azulejo la palabra es racimo dulce
de vocales al sol, hubo gloria sin paz, hubo
altitud de pájaro y el arpegio del frío que brota
entre las flores de un jardín de pétalos rotos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario