lunes, 30 de marzo de 2026

Una historia de desamor

 

Te regalé muchos ramos de rosas rojas.


Y un vestido de Armani.


Y un fin de semana en Londres.


Y unos pendientes estilo art noveau

-de oro y piedra preciosas-.


Pero aunque los aceptabas

-quién no-

tú en el fondo no querías mis regalos.


Lo que tú querías era a alguien

musculoso, jovial, con gustos

actuales: reguetón, una buena película

de Torrente, cinco horas de gimnasio

al día…


Yo en cambio te hablaba de Torrente

-pero de Torrente Ballester-

de poesía, del cine de la Nouvelle Vague,

de la música de los ochenta

y los noventa…


Qué aburrido, dijiste.


Al fin comprendí que no estábamos hechos

el uno para el otro

y que el amor no se compra.


Aunque eso fue después de tragarme

la discografía completa de Bad Bunny,

toda la saga de Torrente

-no me refiero claro está ni a los gozos y las sombras

ni a la saga fuga de J.B.-

y de aguantar como pude

dos meses intensivos

de gimnasio.













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