viernes, 13 de marzo de 2026

Soledad

 

Infinito contorno que perfilas mi existir,

muda como una hoja perennemente reseca,

en tu acecho hay una doblez de páramo

en el oasis de la templanza, juntos nacemos

y morimos igual que esquejes de un árbol

que brotó único, en la lejanía del bosque,

no eres carne ni alma, no eres la flor alegre

que ilumina mi ser con voz de pájaro feliz,

pero siempre estás ahí como una sombra

que acude cuando nadie me escucha, solo

tú que nada dices después de que el dolor

asome con su rayo de luz inagotable eres

fiel, con tu presencia, al destino que cumplo.



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