sábado, 6 de mayo de 2023
La conversación
Mañana de agosto
Esta
claridad con labios que besó a la noche,
este sonido feliz que silba viejas canciones,
el arrullo
del mar sin las rizadas olas que el puerto mata.
El color
que duerme y se expande como tinta en los vidrios,
la sal,
blancura de sal en la piel recién bañada de la mujer morena.
La playa es
un arco amarillo, ataúd de algas, lágrima infinita
de un sol
ardiente, la playa de mi niñez que divide el espigón,
arena
amorosa que trae rumores de infancia.
El viento irrumpe como el golpe de un látigo,
el esternón contraído ante la febril estatura del aire.
Yo recuerdo
así aquella mañana de agosto
cuando la ciudad
empezó a dejar de ser mía.
viernes, 5 de mayo de 2023
Nuestra noche
Esta es nuestra noche de jazmín, lluvia y mar.
Jazmín porque
la luna es blanca como un pétalo.
Lluvia porque
llora el mundo con lágrimas dulces.
Mar porque naufrago
en ti
que eres un
mar
y aún no lo
sabes.
Prontuario
1.El papel pintado con flores de lis.
2.La cama estrecha como una lengua amante.
3. Una estantería de baldas color caoba.
4.Las novelas juveniles que leí mil veces.
5.Una lámpara de flexo sobre la mesilla.
6.Un dibujo a pluma del Quijote.
7.La débil luz que llega del patio interior.
8.Mis ganas de ti cuando te sueño a solas.
jueves, 4 de mayo de 2023
Desvelado
Palpitan
las hojas del árbol como si tuvieran corazón,
el aire es
una lengua y el viento un látigo.
Duerme el
alacrán bajo la piedra,
no hay
flores de miel en mis rodillas
ni plata en
la tez de la redonda luna.
Hoy habito
en los ojos claros de la vigilia.
martes, 2 de mayo de 2023
Las pequeñas cosas
Soy
En mi
geografía se desviste la furia del viento,
calma de
lago estéril en la noche,
luna
inmóvil con las pestañas alzadas.
Roban los
pájaros al neón su río de luz,
fuentes
sonoras que a tus ojos llegan como un alba,
como el
murmullo de una flor,
como el
espectro de los bosques que palpita ante la sombra.
Columnas
sin piel, hueso puro de siglos,
arcos sin
parteluz, puertas de óxido y haya,
el oro y un
cáliz, las capillas que ya no duermen
agitadas
por los cuerpos que miran
como si
mirar fuera lo mismo que entender.
Soy la nube
herida por el sol,
soy la
lluvia que forma un charco invisible,
soy el
círculo que se abre como un abanico,
soy el
sendero que pisan tus sandalias,
la lágrima
del mar, el suspiro del volcán,
el musgo
que humedece tu sed.
Soy lo que
no ves y te ve, soy la semejanza de una mimesis,
el frío
invierno a tus cuarenta grados de desprecio,
soy la crin
pegada a tu testuz, la cal de una casa
que has
pintado de negro y ya no visitas.
Soy el
olvido con un traje de adiós.