miércoles, 16 de septiembre de 2026

El sacrificio de los corderos

 

Qué gracia infantil,
qué ritmo de ángel,
qué infinita ternura
la de tu amor puro.

Qué ojos en donde la paz va a rendir
su bandera
blanca.

Asumes, equivocadamente,
que el sacrificio es pasión de dicha,
coro que al fin recibe
tu más aguda voz.

Solo un eco mudo en el instante
que precede al rito
mientras la noche
sangra pedazos de vellón virgen
caído
en briznas
de maná
púrpura.

El granizo


Todo era silencio en mí.
La sombra en la palabra,
lo que oculta el miedo.
Y llegó la ola como un latido de piedra,
un cardumen blanco, duro, hostil.
Cayeron los planetas minúsculos sobre tejados dormidos,
cayeron como una siembra de hielo,
como un ejército lunar de insolente pedrisco,
como un alud de tiempo que rompió la piel de las calles,
el esqueleto de los vehículos, la flor viva de los campos.
Sonó su caída de ángeles como un grito de escarcha,
todo para morir en un ataúd de agua,
filtrándose hasta el tuétano de la herida,
sin dejar huella, como la travesura de unos niños
que no imaginan su alcance.
En mi ventana quedó la cicatriz de un asalto.

martes, 15 de septiembre de 2026

Camino al futuro

 

Como cimbrea el aire la espiga en sazón, así el ritmo

y la cadencia de tu cintura vaga, y no hay otro clamor

que el de la luz ni otra magia que la del pájaro que en tu

corazón vuela, junto a ti, pulida, recortada bajo la fiebre

del azul somos ceremonial del encuentro, polen que

reproduce el son de la palabra en las bocas sin cenit,

con los bríos de la armonía cuando en las extremidades

un compás sucede al otro y es danza la luna de los pasos

y es ósmosis la mecánica que une los pies, ya no islas,

ya istmos de sombra, ya invencible ligadura, ya bajel

del sentir donde no existe polizón, solo mar y tú y yo

a la deriva como amantes que sueñan con otra edad,

en otro sitio, en otro país, en otro día, sin luz, igual a este.

lunes, 14 de septiembre de 2026

El frío de la tristeza

 

El aire se espesa como una ola oscura, viene el rumor

antiguo de la desesperanza con el canto triste de un silencio

que ha perdido su noble razón junto al árbol de la luz,

porque al pie de la lágrima hay nubes negras que presagian

una mueca de mármol, una cicatriz que se abre con la mirada

atroz del cansancio más profundo; lo mismo que una sombra

que nace de otra sombra, o el hechizo que pone en los párpados

la semilla de la desilusión, o el río que inunda la siembra de los días

felices, o la faz donde el dolor es tan árido como un pátina de cal

sobre el gesto amable de la sonrisa yacente, así llega a ti

el filo de una espada que corta el tallo de la placidez, así

la bruma que vela el horizonte con esa lasitud del alma

a la que nombran desidia, así lo inmóvil que crece en las

extremidades como un frío que impide volar a tus sueños.

domingo, 13 de septiembre de 2026

El alumno modelo

 

Qué orgullosa estoy de ti

mi cariñito,

mi tesoro,

el rey de la casa.


Por fin sacas buenas notas, ya sabía yo lo listo que eras,

se lo pienso soltar a la cara a tus profesores,

unos inútiles que no te valoraban como mereces.


La de Lengua que si las faltas de ortografía,

que si eras incapaz de resumir el cuento de Caperucita Roja

y que si “El principito” para ti era un muermo...


El de Matemáticas que si te costaba un mundo sumar dos y dos.


La de Geografía que si confundías París con Londres.


El de Química que te comparaba con un desperdicio…


Pero, dime, ¿a qué se debe tu cambio?


Son dos cosas, mamá,

ahora con el nuevo plan de estudios

-creo que se dice así-

no hay exámenes,

trabajamos en equipo haciendo proyectos,

y yo tuve suerte con mis dos compañeros

que además se han convertido en mis mejores amigos.


Ah! sí y cómo se llaman.


IA y Chagpt.


¡Qué nombres más raros!


Son sus apodos, mamá, estoy tan contento, son tan inteligentes…


Ahora déjame que tengo que jugar a la Play

y luego un rato de tiktok.



sábado, 12 de septiembre de 2026

Lo presentido

 

Está en el aire el suspiro que callas, está otro nombre

y otro lugar, está el gesto que impide la cercanía, está

el muro invisible que me circunda como un aro infernal,

está la mentira en la voz fluyendo desde el miedo

a ser descubierta, está el silencio cuando tu palabra

es la sombra de otra palabra que no dices, está el azul

en tu piel como un mar en el que ya no bucea mi cuerpo,

está el olvido tras la puerta de una casa vacía, está el círculo

que me separará de ti trazado con la ceniza del adiós,

está el principio que anuncia el final aún con timidez

como la luz de un alba que asoma entre nubes de tormenta.


viernes, 11 de septiembre de 2026

La buena suerte

 

Un día llegó, inesperadamente, con su voz de ángel

a decirte, por fin estoy aquí; no pensabas que existiera

acostumbrado a la derrota, a las continuas olas del infortunio,

pero llegó, por una vez llegó, y en tu sangre creció la alegría

llevándose con ella los posos del dolor, el muro de la desventura,

las flores que el fracaso sembró en el vientre de la esperanza.