Qué orgullosa estoy de ti
mi
cariñito,
mi
tesoro,
el
rey de la casa.
Por
fin sacas buenas notas, ya sabía yo lo listo que eras,
se
lo pienso soltar a la cara a tus profesores,
unos
inútiles que no te valoraban como mereces.
La
de Lengua que si las faltas de ortografía,
que
si eras incapaz de resumir el cuento de Caperucita Roja
y
que si “El principito” para ti era un muermo...
El
de Matemáticas que si te costaba un mundo sumar dos y dos.
La
de Geografía que si confundías París con Londres.
El
de Química que te comparaba con un desperdicio…
Pero, dime, ¿a qué se debe tu cambio?
Son
dos cosas, mamá,
ahora
con el nuevo plan de estudios
-creo que se dice así-
no hay exámenes,
trabajamos
en equipo haciendo proyectos,
y
yo tuve suerte con mis dos compañeros
que
además se han convertido en mis mejores amigos.
Ah!
sí y cómo se llaman.
IA
y Chagpt.
¡Qué
nombres más raros!
Son
sus apodos, mamá, estoy tan contento, son tan inteligentes…
Ahora
déjame que tengo que jugar a la Play
y
luego un rato de tiktok.