lunes, 8 de noviembre de 2021

La luz también cae como caen los sueños

 El silencio del camaleón avanza por la cuna de la luz,
verano en el cielo, la lluvia recién caída sobre mí
despide un aroma a álgebra.

Hay una rodilla en tu vientre,
fósil como un risco en el costillar de la inteligencia.

Te mueves hacia la luz igual que el haz prístino de un candil
cuando las lagartijas de la tarde ya vacían sus orines
en las puertas del óbito.

Hiede el sudor de los jardines con ríos granates en los pétalos,
un canto de luciérnagas en flor precede a la noche,
impertérrita y pura.

Qué aljibe te nombra entre las luces viajeras,
qué latitud sin ayer repta por el eco de tu garganta impar,
adónde el regalo de las mariposas en tu latido de leche,
de ánfora núbil, de primigenio semen en el bronce de tu piel altiva.

Un destello púrpura en la sed de los cristales sin voz
que se dejan amar por la luna en duelo,
encendido crepúsculo con hojas carmesí en los párpados.

Ya ves, no es tan difícil navegar por la herida de la luz,
porque los fantasmas oscuros son mortales,
como tu cuerpo que envejece cada vez que das un paso virgen,
con el adiós de tus omoplatos redondos, mirándome,
ajenos al hostil plenilunio
que mata a las abejas azules
del sarcófago que soy.

domingo, 7 de noviembre de 2021

No hace falta la luna

En el candil de tus ojos destella la noche,
verde oliva el iris que viste la luz,
no hace falta la luna si me miras así,
como una novia.

sábado, 6 de noviembre de 2021

Firme, como un árbol

Sé tú el cáliz que vuela impertérrito,

el clavel azul en la testuz del cuervo,

la dentadura del albatros

en la hostia blanca del mar.

 

Sé la nariz arcaica de la princesa,

el orden de las esdrújulas que sufren el llanto de las frases.

 

Sé la razón calva de los sueños y el bombín alegre del payaso.

 

Sé el mimbre de la noche, el tronco anular del árbol

que llevas en la cintura, firme bastión que avanza

bajo la pérgola de la luz.

 

 

viernes, 5 de noviembre de 2021

Las formas del agua

Fronda de niebla entre los líquenes,
sinuosidad del faro que agita su haz.

Una lengua húmeda recorre la calzada,
el virus de los hongos líquidos,
primavera de lluvia en las ermitas.

De los sumideros el fluido que crea nubes de lágrimas,
del torrente y el canalón la furia del álgebra,
moléculas de agua en los almendros.

Y las fuentes rebosantes como límpidas cataratas,
caños en manantial perpetuo,
cornisas con ángeles lacustres,
fachadas que emulsionan su sacramento acuoso,
bendecidas por la caridad de los cúmulos grises.

Y, tú, rosal en la penumbra,
bajo la marquesina inundada,
relámpagos al trasluz de la noche,
vírgenes de agua que vuelan sin rumbo,
ríos de infinitud en los labios.

Sé tú mi afluente, y yo te llevaré a la mar del ensueño.

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Pasatiempo

Vivo en un jeroglífico sin resolver.

Imágenes que no cuadran, frases rotas.

No sé quién planteó la pregunta que ignoro,

ni qué dios junto esos pedazos que me niegan.

 

 

martes, 2 de noviembre de 2021

Devorado

 Vino la pantera

y me enseñó su sombra negra.


Prefiero el tigre porque me mata en la luz.

Igual que tú, al despertar.

lunes, 1 de noviembre de 2021

Lluéveme

Después de la tormenta existes.


Como un hilo de agua, como una flor

en los charcos que no piso.

 

Lluéveme con tu savia de luz,

no me dejes seco de ti.


Mójame, una y otra vez,

no tengas piedad, conmigo.