sábado, 25 de abril de 2026

Como un imbécil

 

Todo un clásico para una cita: película romántica

y después un buen restaurante en el centro.



Ella y su vestido rojo, su carmín, su rímel

y esos pechos que se insinúan bajo la ropa.



Yo con mi americana,

mi camisa azul y mis chinos

-el colmo de la originalidad-.



De cena unos entrantes para compartir.



Después, carne-yo-,

pescado-mi pareja-.



De postre, los dos, tiramisú.



Un rioja gran reserva para acompañar.



¡Perdonad, que no cite la literatura de la carta!



Esas miradas, esos guiños, esas sonrisas,

y un leve roce de las manos...



En total doscientos euros

que pagué yo,

naturalmente.



Al salir me dice subiéndose al primer taxi que pilló:

disculpa pero llego tarde a una despedida de soltera.



Y allí me quedé yo, como un imbécil, junto a la boca del metro.





























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