viernes, 18 de mayo de 2012

La muerte se anuncia


No eres un cuerpo ni su memoria .¿Volverás
a tu blusa transparente de nenúfares rojos?
Luego el temblor de un hospital, el sismo
tan inalcanzable, las huellas robadas al dolor.
¿Quién desnuda la verdad sin mariposas? 
Pero la verdad es sólida como un martillo
y tiene bocas en los pómulos, acentos
que llegan como alfileres azules. Tu
nombre vive en una habitación enferma,
no sabe a músculo porque su raíz conmueve
como la flor herida que no entendió un sueño.
Y de pronto el aljibe que recupera la llama,
la ruindad que agita la nobleza de la virtud
o la honradez que levanta un áspid con dos
manos blancas. Habrá quimeras y habrá llanto,
un sol en el cementerio núbil. Morir como
la noche, sentir el albor de los dioses,
la fecha exacta del silencio.


jueves, 10 de mayo de 2012

Viaje al interior de mi mismo




Todavía buscas la orilla, el numen verde del aliento.
Has doblado tu automóvil en paredes sin retorno
como ramas de un árbol perdido. Este paisaje suda
un ayer, tu nombre es distinto, tus meteoros viajan
como reliquia de un invernadero infantil. Allí está
la madre azul, con su piedra abigarrada y sus canciones
de entretiempo bajo el frío de los robles y la memoria
del jardín, aún difusa. Dentro se maquillan las caras
y los ejemplos del color dibujan la nostalgia del dorado,
el abrazo incólume de un horario rojo. Quien vuelve
al recuerdo no encuentra sino carnavales vacios, letreros
de ida y vuelta, sueños escarlatas como el sudor del olvido.
Temerarias sombras sin lengua, la incansable sed de los enigmas
que rompen un sol o su delirio.



miércoles, 2 de mayo de 2012

Un poema de Leopoldo Maria Panero

LA MALDAD NACE DE LA SUPRESIÓN HIPÓCRITA DEL GOZO

Una cucaracha recorre el jardín húmedo
de mi chambre y circula por entre las botellas vacías:
la miro a los ojos y veo tus dos ojos
azules, madre mía.
Y canta, cantas por las noches parecida a la locura,
                             velas
con tu maldición para que no me caiga dormido,
para que no me olvide
y esté despierto para siempre frente a tus dos ojos,
madre mía.

martes, 24 de abril de 2012

A los señores del dinero


No podréis encerrar el aire,
ni el amor
ni los sueños.

Vosotros los que robáis la luz,
los que imponéis
el yugo del metal vacío.

Vosotros, que sois la flor de la miseria,
jamás entenderéis la vida.

sábado, 21 de abril de 2012

La estaca sigue ahí, simplemente ha cambiado de forma, antes era el Estado dictatorial y hoy son los mercados o como lo quieran llamar.

martes, 10 de abril de 2012

No habrá otro amanecer como éste

Tu cremallera no es la mía, tus abecedarios
no aman el sonajero secular.

Descubre el lúpulo blanco, el metal que reconforta a los pájaros,
esa línea que dibuja un pronombre en la flor o en la mentira.

Avanza el sol como una rosa imberbe y hay curiosas hélices
sobre los campos sin nombre. Es memoria que transita la tierra
como un alguacil herido.

Ven al territorio de las amapolas, allí donde los rótulos sangran,
en el ovario de una cicatriz de pinos y tiniebla, con el hojaldre del adobe
y las lunas tintadas de los muros que emancipan un adiós
entre postes de luz y geometría.

Nos lleva el sendero, arcos sin lenguaje, hilos que viajan juntos
como un suvenir inhóspito. Ahora duermes la profundidad del eco,
mientras el aljibe corona tu sombra y los rayos del neón te bendicen
como dulces de mar o golondrinas ciegas.

¿No admites acaso el descuido de la cigüeña, su horario que va y viene en la noche,
sus hogueras de alba en la rama multicolor?

Mira el alfabeto, en sus orillas late el devenir de la historia, un río,
las huellas del pórfido, una muralla de dedos infantiles y ese azul
de cataratas que resuena tan humano como un círculo o una deidad.

Si alguien abre sus manos que sea un racimo de historia el que navegue
entre tu hoy y lo imposible
”. Estas aquí, bienaventurado corazón
de lápices y ardor, para probar la callada historia del tiempo, su sonrisa
de nubes, soliloquio que devora mi luz.