martes, 19 de mayo de 2026

Los buenos hijos

 

Toda la herencia la dividimos por mitad.


El dinero del Banco de Santander,

lo obtenido por la venta del inmueble de Madrid,

del chalé de la Sierra, del coche casi nuevo

y del inventario de las casas.


Dos millones por cabeza.


A Juan le vino muy bien para saldar sus infinitas deudas.


Yo vendí mi humilde piso de cincuenta metros cuadrados en Lavapiés

y me compré otro de más de cien metros en el barrio de Salamanca.


Gracias, papá.


Te queremos.


Sobre todo ahora

que te has ido

para siempre.



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