miércoles, 11 de junio de 2025

Los restos de la hoguera

 

Te sentías libre como un pájaro

que cruza solitario el confín de la noche.


Era tu juventud la yesca

de un fuego que encendiste

poco a poco

con el transcurrir

de los años.


Así calcinaste una a una,

lentamente, las ilusiones.


Quedan la débil luz que aún te invoca

y el recuerdo de haber sido

una vez joven

como dos heridas

imposibles

de cerrar.




martes, 10 de junio de 2025

El aventurero

 

Si se perdió es porque buscaba.


Sin embargo tú nunca

te perderás.


Seguro que alguien te dijo alguna vez

que naciste siendo

estatua.


El amigo

 

Me lo encuentro todos los días

pidiendo ante mi portal.


Si no le das dinero se cabrea.


A mí como no le doy nada

me insulta: “puto gilipollas”.


Esta noche coincidimos en un bar,

yo con mi caña y él con su vino caro

y su ración de calamares.


Tuve la tentación de pedirle que me invitara.


Por nuestra vieja amistad.



Añoranza

 

Tan lentamente que no nos damos cuenta.


Como el viento erosiona la roca.


Así se va la ilusión,

para no volver

ya nunca.


lunes, 9 de junio de 2025

Junio de 1982

 

Antes de despedirnos anoté en un papel

tu número de teléfono.


Al día siguiente me decidí a llamarte.


Al otro lado del aparato,

una voz preguntó:

¿Quién la llama?


Un amigo, dije.


Tras una pausa la voz me respondió:

no está en este momento.


Resulta que somos vecinos.


Al asomarme a la ventana te vi salir de casa.


Todavía hoy me pregunto:

¿Por qué cojones

me diste

tu número

de teléfono?

Amor no correspondido

 

Es un tipo serio,

dicen de mí


Y tienen razón,

me tomo la vida en serio.


Lo que ocurre es que ella es muy puta

y no lo hace igual

conmigo.




Mi jardín

 

Los momentos inolvidables son como las flores de la nostalgia.


Independientemente de que sea una frase bonita

-o cursi-me parece una realidad.


Los juguetes que te trajeron los reyes

y que más te gustaron,

tu primer polvo con la chica que te gustaba,

el día de tu boda y el nacimiento de tu hijo,

hasta aquel verano en que por fin aprobaste

la oposición a la enseñanza.


Me refiero, claro está, a los momentos felices.


De los otros mejor no hablar.


Así que ahora que estoy próximo a la vejez

si cierro los ojos vienen a mí esas imágenes

como si fuesen las flores que pueblan el jardín de mi vida pasada

(otra vez me pongo en plan cursi).


¿Y qué flores son esas, me preguntarás?


Y yo te contestaré: ya te lo he dicho, son las flores de la nostalgia.