jueves, 5 de noviembre de 2026

Ella está en la habitación 207

 

Hasta la luz se encoge ante el dolor último.


Aspirar el aire puro le cuesta tanto…,

ronca el pulmón como un instrumento

cuya música es el preludio de un final.


Su mirada me busca, está tan enflaquecida,

la piel casi transparente, los huesos

asoman bajo la carne 

como las crías de un pájaro

que no podrá 

volar.


Aferro su mano a la mía

y le transmito todo mi amor.


Ella sabe que la suerte está echada.


Yo también lo sé.


Por Dios que no sufra ya más.

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