Hay un eco de pozo en tu voz
y en tu mirada caballos
que persiguen la luz.
De tu nombre imagino una vocal
que se hunde en mi lengua
como un beso mudo.
Sé que bajo la lluvia ríes
y que eres cómplice
del sol que calienta mis días.
Y aunque no te conozco
hablas siempre conmigo
igual que yo te hablo a ti
sin hablarte
nunca.
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