sábado, 23 de noviembre de 2024

El deslumbramiento

 

El canto en las arterias que agita la sangre

con melodías que bullen

como ángeles festivos

por el andén de mi cuerpo.


Un ardor de llama en la luna de los ojos,

chispas que brotan tras el confín profundo

porque la pasión es un animal salvaje

que muerde la paz con colmillos de lince.


Engaña la calidez con que calienta el corazón del frío,

la febril corona de su grito en la penumbra.


Es oro en la pupila del soñador,

confidente del blanco éxtasis

que late en la red de las pestañas

cual crisol de eternidad.


2 comentarios:

  1. Ramón, feliz de encontrar tu blog. Admiro tu trabajo poético, esto no es de un día, es talento cultivado. Este poema me remite a un fino erotismo de un ser que se ama de verdad, de un cómplice que se mete en tu sangre con el fuego que genera, pero a la vez al final me resulta algo místico o trascendente.

    ResponderEliminar
  2. Gracias, Carolina, por acercarte a mi blog y por el amable comentario que le dedicas al poema. Un abrazo.

    ResponderEliminar