Una sola palabra te puede cambiar la vida.
La leí en el Wassapp
que nos obliga a usar el jefe:
despedido.
No sé por qué, ni él me da razón alguna.
Despedido,
sin más.
Después de diez años en la empresa, despedido.
Ahora a cobrar la indemnización y el paro.
A mis cincuenta y ocho,
viudo,
sin ayuda familiar,
con dos hijos
adolescentes.
¿Qué va a ser de mí y sobre todo qué va a ser de ellos?
Cómo pagar el alquiler de la casa, la ropa, los estudios, la luz y el agua, la comida, el wifi…
cuando agote la indemnización y el tiempo de paro
si nadie va a emplear
a alguien
con la jubilación
en el horizonte.
Dios proveerá...
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