viernes, 21 de diciembre de 2012

El exilio


Es un lugar donde no llueve.

Hay pasajeros sin navío, hombres abstractos,
relojes impuntuales como la verdad gris.

¿Dime el número, el jardín, la sombra
que abre los ascensores, quizá el secreto
de los lunes que azulean?

Has escondido la singladura en un patinaje o en la metáfora
del niño que golpea la puerta invisible.

Yo miro los colores, la ausencia de los tejados,
la derrota de los espejos en mi rutina de cíclope.

No pienso en el viaje- sólo hay un viaje en las venas
de la ciudad que me llama, que me elige con razones desnudas,
con ojos de bienaventuranza -.

Moriré bajo las lunas inhóspitas, mis horarios sacrifican
la piel, cabalgan en la atadura de los días anfibios.

Seis meses que roban la luz a las insignias olvidadas,
al llanto de los profetas sin nombre.





2 comentarios:

  1. Feliz Navidad Ramón...
    Paz
    Amor
    Felicidad
    y Positividad ante lo que nos está cayendo

    un abrazo..

    p.d.
    ah, gran poema...me encanta leerte, siempre, y ya van unos cuantos años ;)

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  2. Lo mismo te deseo, Antonio. Feliz Navidad para ti y los tuyos. Un abrazo.

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