Este silencio de ecos llega a mis ojos y calla.
El dibujo de un ángel
tatúa el envés
de tu mano.
La luz de ágata
y el crisol secular de la historia
que habita en mi mente
con todas las guerras
perdidas.
Sueñas tú con los tigres de Asia,
sueño yo con islas
en el mar
de tu espalda.
Las horas navegan
por los ríos
que descubrí
en tus pupilas
cuando al alzar los ojos,
por fin,
me miraste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario