No se muestra dulce ni cariñosa.
Es más bien arisca
como una gata
que cuida
celosamente
de su prole.
Ocurre que en su vida
no hay ningún gatito.
Lo único que hay es soledad.
Y ahora yo me pregunto
quién cuida
de quién.
Si la soledad de ella
o ella de la soledad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario