Ángel de bronce con pátina verdecida el niño
que olvidó la sed, beben los pájaros de la luz
en la cóncava cuna del atril de piedra,
dulce el canto del agua que rocía el aire
vespertino, vientre que acoge la gracia
del manantial con frágil rumor de paz
en techumbre de copas, del ramaje del laurel,
del chopo adusto, del álamo entrecano
el bosque y la arboleda que circunda
al dios imberbe, todo es nacimiento
y resurrección en la fontana
de húmeda luz.
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