viernes, 3 de julio de 2026

En mi habitación

 

Vino y tocó en mi ventana.


Creí que eras tú, requiriéndome.


Su rítmica insistencia

la pensé como un ardid de amor.


Me equivoqué,

pues no eras tú

era el viento traidor

quien

a tales horas

llamaba.


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